No podemos eliminar nuestros defectos ocultándolos o compitiendo con otros arrogantemente para probar que somos mejores; pero podemos reconocer honestamente nuestras debilidades y tratar de corregirlas. De igual modo, la seguridad en uno mismo proviene no de reclamar vanidosamente nuestras cualidades sino de examinar nuestras habilidades y capacidades y desarrollarlas.

En este sentido, será útil recordar que poseemos la capacidad de llegar a ser un buda, es decir, aquella persona que ha eliminado todos los oscurecimientos y que ha desarrollado completamente todas las cualidades beneficiosas. Esto puede sonar al principio como una afirmación extraña; pero a medida que comencemos a entender la naturaleza de buda y el sendero a la Iluminación, nuestra convicción y su validez se incrementarán. Esta preciosa naturaleza búdica representa nuestro noble linaje. No se pierde nunca, y nadie nos la puede arrebatar. Sabiendo esto, tendremos una base estable y realista para confiar en nosotros mismos.

Podemos aceptarnos tal y como somos y tener fe en nuestra capacidad para llegar a ser personas más amables e inteligentes. Esta visión equilibrada de nosotros mismos nos proporciona espacio mental para apreciar y respetar a los demás porque todos los seres humanos poseen ciertas cualidades dignas de consideración. Las personas seguras de sí mismas son capaces de admitir lo que no saben, y se sienten consecuentemente felices y deseosas de aprender de otros. De esta manera, sus buenas cualidades y conocimientos se incrementan.

Cuando poseemos buenas cualidades, los demás las perciben de un modo natural. No tenemos necesidad de proclamarlas. Mahatma Gandhi es un buen ejemplo de ello. Vivía y se vestía con sencillez y, en vez de alabarse a sí mismo, se mostraba siempre respetuoso con los demás. Aunque evitaba difundir sus virtudes, su triunfante trabajo y grandeza como ser humano se hicieron evidentes a los ojos del mundo.

Pacificar el orgullo

¿Qué técnicas podemos emplear para contrarrestar el orgullo? Como el orgullo es una actitud equivocada y limitadora, si desarrollamos una visión amplia podremos ver la situación de un modo más realista. De este modo, reduciremos nuestro orgullo.