“Mi Arbol de Amigos”

“Mi Arbol de Amigos”

Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino…

Algunos recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar; a otros, los vemos apenas entre un paso y otro…

A todos los llamamos amigos… pero hay muchos tipos de amigos…

Cada hoja de un árbol simboliza uno de ellos… Las primeras brotaron de nuestros padres… Nos muestran lo que es la vida…

Después los amigos hermanos, los hijos, con los que dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros…

Pasamos a conocer toda la familia de hojas a quienes respetamos y queremos bien…

El destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino…

A muchos les llamamos “amigos del alma, del corazón”… Son sinceros y verdaderos…

Saben cuándo estamos bien, saben lo que nos hace felices…

A veces uno de esos amigos del alma se instala en nuestro corazón y entonces lo llamamos amigo enamorado…

Da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, agilidad a nuestros pies….

También están aquellos que son amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones, unos días, unas horas….

Ellos también logran poner muchas sonrisas en nuestras caras durante el tiempo en que estamos juntos…
No podemos olvidar a los amigos distantes… Aquellos que están en las puntas de las ramas del árbol, que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra…

El tiempo pasa, el verano se va y el otoño se aproxima… Entonces perdemos algunas de nuestras hojas… Algunas nacen en otro verano, otras permanecen por muchas estaciones…

Pero lo que nos hace más felices, son aquellas hojas que aún caídas permanecen a nuestro lado, alimentando nuestra raíz con mucha alegría…

…Con recuerdos de momentos maravillosos del tiempo en que se cruzaron en nuestro camino…

Por eso te deseo, hoja de mi árbol… Paz, amor, salud, suerte y prosperidad…. ¡¡¡Hoy y siempre!!!

Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única….

Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros…

Esta… es la mayor responsabilidad de nuestra vida….

…La prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.

Deseo a todos los que cruzaron mi camino durante los años que tengo de vida y que me dejaron un poco de sí, una vida llena de bendiciones, de alegrías y de amigos….

Amigos padres…

Amigos hijos…

Amigos hermanos…

Amigos presentes….

Amigos ausentes…

Amigos… amigos

Letra de Jorge Luis Borges

El Eneagrama y los tipos psicológicos

El Eneagrama y los tipos psicológicos

El mayor error es creer que el ser humano se mantiene como una unidad constante. Nunca permanece igual durante más de un breve periodo. Continuamente cambia; raramente se mantiene igual durante una hora.

G.I. Gurdjieff

En época reciente el Eneagrama se ha convertido en un modelo de nueve tipos psicológicos. Esta idea, llevada a cabo por el psicólogo chileno Óscar Ichazo, contrasta con las enseñanzas de Gurdjieff y Ouspensky, quienes consideraron al ser humano dormido y falto de desarrollo, como una colección de múltiples egos diferentes. En realidad los pioneros de la Escuela Arica han adoptado solamente la forma exterior del Eneagrama, sin entrar en su dinámica interna, como lo describía Gurdjieff. Pero no es mi intención discrepar de esta escuela ni de sus sucesores. Ellos han hecho del Eneagrama un modelo útil de psicodiagnóstico, cuya fuerza está en la sencillez de su aplicación. La base de este sistema psicológico eneagramático es que existen nueve tipos fundamentales de personalidad, ni uno más ni uno menos. Los jesuitas, en particular Bob Ochs, enfatizó el hecho de que el Eneagrama nos puede hacer conscientes de nuestros aspectos sombra sin necesidad de moralizar.

Los jesuitas comenzaron a partir de la premisa de que los nueve tipos del Eneagrama representan nueve tipos independientes de mecanismos de defensa, los cuales consideran como pecados. Son pecaminosos porque cada tipo específico no representa su totalidad (la cual radica en el potencial de reacción total de todos los tipos juntos), sino que es egocéntrico. A pesar de todas las diferencias entre los dos puntos de vista, se puede encontrar aquí un claro paralelo con la opinión de Gurdjieff acerca de que la falibilidad y el error humanos son causados por tendencias egoístas. No alcanzamos la totalidad debido a que cultivamos el ego en lugar de ejecutar el deber de “Partkdolg”, es decir, desarrollarse uno mismo a través del sufrimiento consciente. Al igual que Gurdjieff, los jesuitas asumen que vivir plenamente a través del ego significa separarse del mundo y de la totalidad. Esta visión da origen a una visión distorsionada de la realidad y también, por lo tanto, a una autoevaluación falsa. En términos de Gurdjieff, el ego nos impide recordarnos a nosotros mismos.

Una objeción importante a esta tipología, creo, es la visión de Gurdjieff y Ouspensky acerca de los tipos separados, en realidad nunca llegan a ser formadores; de acuerdo con la situación, el impulso exterior o el estado anímico, los diferentes egos obtienen sucesivamente la posición dominante, determinando durante unos momentos nuestros sentimientos, pensamientos y acciones. Pronto caemos bajo la influencia de otros impulsos, y un ego diferente obtiene el control sobre la personalidad. En otras palabras, no es posible sentir una unidad egoica dentro de nosotros.

Todos podemos observar la dinámica de los diferentes egos dentro de nosotros: cuando el sol brilla y todo parece de color rosa, tal vez cuando alguien nos ama, entonces nuestros lados buenos, o egos positivos, pasan a un primer plano. Pero si cambia el tiempo hacia un gris opresivo y frío, si no sabemos cómo podemos pagar los impuestos, o si algo va mal, nuestro humor también cambia de inmediato y toman control los egos negativos. Observe simplemente su estado anímico en relación con los acontecimientos externos y se sorprenderá de ver cuántos egos diferentes habitan en su interior, haciendo que aparezca generoso, exigente, abierto, retraído, amistoso, agresivo, de acuerdo con cada situación particular momentánea. De modo que ¿Dónde está su personalidad en todo esto? Si no somos gente muy desarrollada, nuestra vida se expresa a través de una colección completa de muchos tipos diferentes. Gurdjieff escribe acerca de la persona “normal”:

Su ego cambia tan rápidamente como sus pensamientos, sentimientos y estados anímicos, y se encuentra en un gran error si cree que constantemente es la misma persona. En realidad está volviéndose continuamente una persona diferente de la que era un momento antes[1].

Poco después, Gurdjieff abunda sobre lo mismo:

La marca característica de una persona moderna es la ausencia de unidad en él…[2].

Sólo aquellas personas “despiertas”, que han interiorizado las enseñanzas del punto 6 del Eneagrama, pueden llamarse individuos, y es tan sólo a un individuo al que se le puede aplicar la tipología psicológica. La persona “automática” – y estas son la gran mayoría- pasa más o menos rápidamente, a través de todos estos tipos sucesivamente. Puede ser primeramente el “Esforzado”, luego el “Principiante” o el “Planificador”. Si todo marcha bien, puede parecer que asume la personalidad “Optimista” (Punto 7 del Eneagrama), pero si las cosas comienzan a torcerse, éste se retira y se convierte en el sufrido “Observador” (Punto 5 del Eneagrama). Todos pueden observar este proceso que tiene lugar en sí mismos. También me molesta la rigidez de la tipología del Eneagrama. Los nueve tipos le invitan a uno a evaluarse e identificarse con una categoría en particular. Pero esto nos puede hacer caer en un sueño en lugar de despertarnos.

Klausbernd Vollmar

Extractado por George Abufhele de Klausbernd Vollmar “El Secreto del Eneagrama”

©2003 Edaf


[1] Gurdjieff citado por Ouspensky, P.D.: In Search of the Miraculous.

[2] Ouspensky, P.D.: In Search of the Miraculous.

Práctica de la Atención

Práctica de la Atención

…practicar la atención es consciencia momento a momento. Se cultiva prestando atención a las cosas a las que ordinariamente les negamos un momento de reflexión. Es un enfoque sistemático para desarrollar nuevas formas de control y sabiduría en nuestra vida, basado sobre nuestras capacidades de relajación, atención, consciencia e intuición.

Jon Kabat-Zinn

Si el ser humano desea vivir plenamente en todos los ámbitos de su existencia, necesita una
transformación que le permita mantener una alerta consciente en cada momento de su vida. Para nosotros, habitualmente, la vida es todo aquello que nos perdemos mientras estamos haciendo planes para el futuro. Pero, hacer es tan importante como ser.

Se puede recuperar un estado natural de felicidad, apreciando cada instante como primero, único y eventualmente, último. Esta muy antigua y sabia estrategia, es la práctica de la atención, que nos permite observarnos interiormente y reflexionar sobre los aspectos que no asumimos con atención y que nos conducen a un estado de estrés e insatisfacción.

El proceso de esta práctica tiene dos cualidades importantes: la primera, es vivir en el momento presente
y la segunda se relaciona con estar abierto a las diversas perspectivas que se presenten. Estas cualidades conducen a verificar que se requiere una predisposición especial basada en las siguientes características:

1.- No juzgar.- No juzgarse a sí mismo, así se aprende a no juzgar a los demás.

2.- Paciencia.- La completa apertura al momento requiere paciencia, aceptar que cada evento ocurra a su propio ritmo.

3.- Mente de principiante.- Experimentar cada momento y actividad como si fuera la primera vez. En la mente de principiante hay muchas posibilidades, en la del experto, sólo unas pocas.

4.- Confianza.- Aprender a confiar en uno mismo, cada experiencia es nueva porque, si realmente observamos, vemos que todo cambia en la Naturaleza a cada instante.

5.- No empecinarse en el esfuerzo.- No ofuscarse en el hacer y dar más importancia al ser.

6.- Aceptación.- Al no juzgar lo que observamos, pensamientos, sensaciones, sentimientos y experiencias, aprendemos a aceptarlos. Es importante para aprender a admitir el pasado.

7.- Soltar.- No aferrarse a experiencias o personas del pasado, saber perdonar para poder
soltarlo.

En la práctica de la atención, el momento es lo importante. Los beneficios al experimentarla son incalculables. Entre ellos:

1.- Reduce el estrés.- Al estar sólo en el presente, no sobredimensionamos el compromiso y, por lo tanto, no nos apresuramos. El apresuramiento nos hace vivir en la superficie de la vida.

2.- Aumenta la productividad.- Una mente que divaga se equivoca porque no es coherente con lo que piensa, siente y hace.

3.- Mejora las relaciones interpersonales.- Los demás perciben nuestra presencia plena y se sienten acogidos.

4.- Felicidad.- Nos permite apreciar las pequeñas grandes cosas de la vida de las que no estamos conscientes sin atención.

En nuestra propia vida, cada uno de nosotros puede traer a la memoria algún problema actual y comprobar cómo la práctica de la atención modifica el agobio que nos produce.

Si se desea practicar la atención con el objeto de realmente transformar nuestra vida, es preciso conocer los obstáculos que impiden aplicarla. Estos pueden ser:

1.- Sufrir de apresuramiento.
2.- Sentir que la felicidad depende de las ganancias a obtener.
3.- Comparar el presente con el pasado.
4.- Tener temas vitales inconclusos.
5.- Sentir tedio por la rutina diaria.
6.- Negar o alejarse de las experiencias dolorosas.
7.- Preocuparse de lo que pueda acontecer en el futuro.
8.- Ser mecánico para actuar. Este comportamiento se basa en antiguos
patrones de la familia o sociedad.

El hacer conscientes los obstáculos que nos impiden vivir con atención, nos permite sustituirlos por actitudes más sanas y adecuadas a nuestro objetivo de transformación.

Cómo obtener más atención?

Comenzamos a ver cuando somos capaces de detenernos

Thich Nhat Hanh

1.- Práctica de la Respiración.- Mediante la respiración consciente, se obtiene equilibrio físico, mental y armonía interior. También conecta lo consciente con lo inconsciente, es un mediador entre cuerpo y mente.

En la respiración, la inhalación es el crecimiento, la exhalación es el decaer. La pausa entre ambas es el existir. La respiración errónea puede hacernos adquirir hábitos indeseables al bloquear los sentimientos.

Debe ser una respiración abdominal y diafragmática para relajar el plexo solar. La atención en la respiración nos retrotrae al momento presente y como consecuencia nos contacta con nuestro ser interior. Nos relaja, muy principalmente, durante la exhalación. También nos aquieta la mente y consigue que uno se retire de los problemas con el pensamiento, es por esto un arma excelente contra el estrés.

Técnica de respiración consciente:
Para comenzar a hacerlo, conviene buscar un lugar tranquilo y sin distracciones. Sentarse en posición cómoda con la espalda erguida. Relajar el cuerpo, dejar caer las manos sobre los muslos. Ojos cerrados
o entreabiertos, a elección.

Se lleva la atención a la respiración, observando la entrada y salida del aire, la que produce el movimiento del abdomen – el que sube al inhalar y baja al exhalar – y las aletas de la nariz, que se dilatan y se contraen.

Mientras se respira, primero llevar la atención a los pensamientos, sentimientos y/o sensaciones corporales que vienen y van. En seguida llevarla a la respiración, con naturalidad, sin forzarla.

Al atender los pensamientos, primero explorarlos reconociéndolos, contándolos, observando cómo se transforman cuando se les presta atención. Luego, volver la atención a la respiración. Igual procedimiento se emplea con los sentimientos y las sensaciones.

Si la mente está errante, observar: Qué se piensa? Dónde está ese pensamiento? Presente, pasado? Está lamentándose? Qué sentimientos acompañan a esos pensamientos? Qué sensaciones? Qué se experimenta corporalmente?

Volver a la respiración. Durante la inhalación y la exhalación llevar la mente (consciencia- atención), al propósito y al momento. Sólo observar. Repetir los pasos cuantas veces se necesite.

Si se efectúa la práctica diariamente, la experiencia se puede aplicar más adelante en todo tipo de actividad. Nos permite siempre regresar al ahora.

El estrés.- El estrés es una respuesta psicofisiológica normal a los eventos de la vida, lo que con frecuencia representa un medio de auto conservación.

El estrés se puede producir por preocupaciones debido a sentimientos y pensamientos. Los sentimientos desagradables pueden paliarse con actividad física o hablando con otras personas.

La angustia.- Ella, en cambio, es el sesgo que toma con el tiempo nuestra interpretación de un pensamiento, el cual se transforma en un asunto inconcluso que perturba nuestra alegría de vivir.

La angustia se establece en la consciencia como respuesta a cualquier manifestación de nuestros sentidos o pensamientos, independientemente del tiempo y con referencia a una persona, cosa o entorno. Se enjuicia o evalúa la situación, distorsionando y exagerando las cosas basándose en deseos, modelos o perspectivas con las cuales se encara habitualmente la vida; o se está equivocadamente influenciado por
la idea que se tiene de sí mismo.

Un pensamiento desagradable puede desencadenar angustia si no estamos atentos frente al juicio o exageración. Epicteto, filósofo romano del siglo I, dijo; Al hombre no lo perturban las cosas, sino la opinión que tiene de ellas.

Aquietamiento de la mente.- Las distorsiones que produce la mente por preocupaciones del pasado o futuro, nos alejan del presente.

La práctica de la atención tiene como uno de sus fundamentos el aquietamiento de la mente. Como técnica para obtenerla podemos practicar la siguiente:

Comenzar concentrándose en la respiración, manteniéndola sujeta allí. Surgirán pensamientos. Darse cuenta de ellos y nombrarlos de uno en uno. Volver la atención a la respiración. Ahora el pensamiento se diluirá, dejarlo ir. No resistirse.

Igual haremos con los sentimientos y con las emociones negativas. Como ejemplo, tomemos la ira.

Al inhalar, reconozco mi ira, al exhalar, soy consciente de la ira que hay en mí. Al inhalar, veo mi ira apoderándose de mí, al exhalar, reconozco que mi ira afecta todo mi cuerpo. Al inhalar, me hago el propósito de desprenderme de esa ira. Al exhalar veo que es expulsada de mí junto con mi aliento.

Con la mente aquietada, se relaja y apacigua el cuerpo. Este ejercicio es muy útil para el insomnio.

Aumento de la concentración y el rendimiento.- La práctica de la atención mejora la calidad de la concentración. Las personas que la practican pueden sostener por más tiempo su concentración. Con el tiempo, se toma consciencia de las distracciones que vienen a la mente.

Los pasos a seguir para aumentar la productividad son:

1.- Preguntarse cuál es el propósito.

2.- Si la mente está errante, detenerse y observar, preguntándose qué estoy sintiendo, pensando o experimentando?.

3.- Darse cuenta de lo que está sucediendo en ese momento, respirar conscientemente, recordando el propósito de esta práctica.

4.- Tener una meta clara y, si nos interesan varias metas, establecer prioridades.

5.- Dar un tiempo a cada proyecto con el objeto de estructurar el trabajo. Nos permite concentrarnos más fácilmente, si nos damos determinado tiempo para un trabajo específico.

6.- Se deben iniciar tareas que se puedan terminar dentro de un tiempo razonable, lo que ayuda a mantenerse concentrado y proporciona la satisfacción que da un trabajo terminado.

7.- Si el trabajo es muy complejo, conviene dividirlo en etapas dándose un plazo determinado para cada
una y cumplirlo a cabalidad, antes de pasar a la siguiente etapa.

8.- En este último caso, verificar la marcha de la tarea en conjunto, después de cada etapa cumplida.

Mejoramiento de las relaciones interpersonales.- La presencia emocional, la integridad de nuestro ser, transmite la capacidad de hacer sentirse al otro importante, escuchado, acogido.

Chogyam Trungpa, define tres tipos de forma de escuchar:

a) Tener la mente errante, cuando el otro nos habla. El que escucha no está allí sino sólo físicamente.
b) Tener la mente a medias relacionada con lo que se habla, porque sigue errante.
c) La mente está elucubrando juicios, negatividad, etc. Actitud que no permite escuchar de verdad al otro.

Estar presente significa la aplicación de los principios básicos de la atención.
a) Dejar ir pensamientos que impiden una verdadera intimidad con el otro.
b) Hacerse el propósito de estar con la persona que habla. Si hay distracción, darse cuenta que el motivo
es un pensamiento, sentimiento, sensación o experiencia. En ese caso, llevar la consciencia a la respiración y volver a prestar atención a la persona.

Una relación sana sólo puede existir cuando uno puede demostrarse a sí mismo aceptación y amor, sólo así se es capaz de aceptar y amar a los demás.

Completar asuntos inconclusos.-Se refiere a actos que no han sido efectuados oportunamente, agradecer, perdonar, etc. Si nos atrevemos a expresar nuestros sentimientos, vamos dejando ir las situaciones del pasado y podremos vivir con plenitud el presente.

Psicológicamente, todas las experiencias de nuestra vida necesitan un cierre. Nuestra mente se entorpece si permanecemos con asuntos inconclusos. Debemos saber enfrentar con valentía, decisión y sinceridad esas situaciones si queremos vivir plenamente.

Hay preguntas que ayudan a ver esta realidad:
Estoy preocupado por pensamientos relativos a una persona o experiencia pasada?
Lloro con facilidad cuando pienso en esa persona o experiencia?
Con qué frecuencia ella aparece en la mente?
Me mezclo emocionalmente con los problemas de los otros, si son similares a los míos?
Qué cosa de mi vida estoy posponiendo actualmente?

Thich Nhat Hanh, ideó una estrategia que llamó Comenzar de nuevo y que consiste en realizar una reunión quincenal o semanal, en la que todo el grupo que convive debe estar presente, en lo posible en un día de menos presiones de todo tipo. Se debe establecer un tiempo para la reunión. La persona más anciana debe conducirla, en un ambiente agradable y formando un círculo.

Las pautas que orientan son:
Relajarse y hablar de los hechos cotidianos, en seguida apaciguarse haciendo varias respiraciones profundas.

Cada participante agradece y expone los elementos positivos de cada uno. El exponente ocupa el centro, mientras los otros escuchan con atención los comentarios. La persona expone sus remordimientos por daños o errores causado a los componentes del grupo. Se debe hablar en primera persona.

Por turno, cada uno expone su valoración de los otros, las imperfecciones, problemas o resentimientos con relación a cada uno de los presentes. La reunión concluye comiendo juntos o haciendo una caminata.

La Búsqueda de la Verdad

La Búsqueda de la Verdad

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Una de las aspiraciones máximas del ser humano ha sido, y continúa siendo, la búsqueda de la Verdad (así con mayúscula). Esta pretensión, a primera vista abstracta, se concretiza en la persecución de ideas, creencias, maestros y vías de perfeccionamiento. Es el nivel del “buscador”. Se vitrinea -una práctica razonable cuando se desea comprar algo – hasta encontrar lo que parece conveniente. A partir de este convencimiento se empieza a organizar la propia vida según ciertas reglas incluidas en el paquete encontrado.

Este convencimiento puede ser una religión, una doctrina, un “gurú”, o una forma de alimentarse . Existen macrobióticos fanáticos a los que uno no se puede acercar, ni siquiera a preguntar la hora, sin que lo bombardeen con todas las excelencias de su modo de vida. También hay vegetarianos “puros” que consumen solamente vegetales crudos – que menosprecian por “impuros” a los vegetarianos que, no sólo comen vegetales cocidos, sino que agregan huevos y productos lácteos a su dieta. Claro que hay algunos menos impuros que otros, porque sólo consumen la clara del huevo, desechando la yema para evitar absorber un germen de vida animal.

Parece chiste, pero no lo es: el fanatismo no tiene límites. Frente a ello resulta higiénico dudar de vez en cuando: estaré en lo cierto? Toda convicción da seguridad; hemos elegido una opción de una vez para siempre y nos refugiamos en ella, pero esto puede cerrarnos a nuevas perspectivas que podrían ampliar nuestra visión y orientarnos por caminos más adecuados para nosotros. No estoy hablando de una duda paralizante sino de mantenernos flexibles mientras actuamos, con libertad para enmendar el rumbo si las características del camino que se está recorriendo así lo aconsejara.

Implica no dormirse sino estar alerta, considerando que toda verdad – o lo que nosotros en un momento dado llamamos así – depende del nivel de ser de quien cree poseerla. Es como ir subiendo un cerro, mientras más arriba llegamos, más amplio es el horizonte que se despliega ante nuestros ojos. Es como irse desapegando de verdades parciales para ir asumiendo otras más incluyentes, sin olvidar que también pueden ser verdades provisorias, útiles en ciertos trechos del camino, pero inoperantes en etapas más avanzadas.

Sería saludable reflexionar sobre estas palabras de Krishnamurti:

“Es la Verdad algo fijo, extático; o la Verdad es algo viviente, en movimiento, sin sendero que conduzca hacia ella? Cada uno debe descubrirlo por sí mismo”.

Fernanda