Consideraba que la consciencia de los propios límites, del dolor y de la insuficiencia son los signos de la nobleza humana. Ellos son el testimonio de que el hombre es un gran señor caído y que el actual estado de miseria es la consecuencia del pecado del primer hombre. Sólo la gracia, que no excluye la colaboración de la voluntad humana, puede restituir al hombre en su primitiva grandeza y satisfacer su ansia indomable de infinito, como criatura hecha para elevarse por encima del orden de la Naturaleza. La Razón, por sí sola, con su visión geométrica del espacio infinito, no nos da más que el sentido de nuestra miseria. Sólo puede satisfacer las aspiraciones del corazón el Dios cristiano, un Dios de amor y de consolación, un Dios que llena el alma y el corazón de quien El posee, un Dios que hace suyo el sentimiento de las miserias y tiene infinita misericordia.

Según Pascal, la verdad cristiana puede esclarecer y rescatar al hombre en su singularidad, paradoja viviente, porque el hombre no es sólo razón, no es reducible a un concepto claro y determinado, sino que es también corazón y sentimiento, un enigma que reclama el misterio de la fe. Después de destacar el permanente estado de contradicción interna que sufre el ser humano, afirma que sólo en la religión cristiana existe una respuesta satisfactoria a esta dicotomía entre la caída y la redención.

Considerando que se trata de un brillante matemático que se aleja de las ciencias exactas para acercarse al camino de la fe y del estudio del hombre, resulta interesante citar sus razones: Había empleado mucho tiempo en el estudio de las ciencias abstractas y me había disgustado su escasa capacidad de comunicación a nivel humano. Al estudiarlas me alejaba de mi condición de hombre más de lo que lo harían los otros al ignorarlas… Esperaba encontrar muchos compañeros en el estudio de lo que es el hombre; pero, en realidad, son menos que los que estudian geometría. Según él, de qué serviría conocer todo lo que está fuera del hombre si este permanece ignorante de sí mismo, de su origen, de su meta, sintiéndose atrapado en una condición que no sabe explicar? El estudio del hombre es complejo y difícil, pero es indispensable emprenderlo. El hombre es un ser que ignora su suerte y eso es lo que le causa espanto a Pascal.