El propósito final de este ejercicio, es el de despertar en el estudiante la consciencia del observador oculto. Sentirá intermitentemente que hay dentro de él algo que es diferente de los sucesos pasajeros mismos, que es el Testigo imperturbable de dichos acontecimientos y sentirá una y otra vez el indescriptible desapego que le advierte que algo supra terrenal habita en su interior.

Una meditación sobre el futuro

Los momentos previos al dormir son importantes, porque tienen el poder latente de transformar la existencia mental, moral y física del hombre. Para quien esté empeñado en la búsqueda del Yo Superior, son aún más importantes, porque además tienen el poder latente de transformar su consciencia.

Acostado, debe reflejar lo que su mejor yo desea que él piense y haga; debe visualizarse con cualidades específicas morales y mentales, poniéndolas en práctica. Imaginar cómo reaccionará correctamente en sus contactos con las personas. Debe hacerlo como si fuera un espectador indiferente que observa impertérrito su personalidad. Los resultados obtenidos se medirán por la intensidad con que se presenten en su consciencia estas imágenes, junto con la calma absoluta de los sentidos.

El punto esencial es el de quedar profundamente dormido en medio de esta práctica.

Este ejercicio remodela el carácter, plasmando virtudes y méritos. El estudiante podrá descubrir que la conducta visualizada se convierte en activa, sin tensión y sin oposición. En alguna medida transforma el karma. Como la mente es la base verdadera de toda circunstancia, son afectadas todas las situaciones futuras cuando las imágenes mentales son intensamente sustentadas durante el ejercicio.

Con el tiempo, en momentos inesperados de su rutina, se dará cuenta de una fuerza interior que, paradójicamente, le resulta grande en la medida en que reconoce que eiia deriva de una fuerza que está más allá de él mismo, algo que es universal e impersonal. Deriva del oculto observador. Así aprende a separar al “alma” impersonal de su yo activo por una comprensión metafísica de ambos aspectos en sí mismo, junto con el esfuerzo periódico de bifurcar su consciencia.