Es fatalmente fácil acostumbrarse a cualquier cosa, a cualquier incomodidad, a cualquier frustración, a cualquier satisfacción continua.  Uno puede adaptarse a todas las circunstancias, a la demencia o al ascetismo.  A la mente le gusta funcionar en surcos, en hábitos, y a esta actividad le llamamos el vivir.  Cuando uno ve todo esto rompe con ello y trata de llevar una vida sin amarras, sin intereses personales.  Estos intereses, si uno no está muy alerta, nos introducen de vuelta en un patrón de vida.  En todo esto verá usted que la voluntad egocéntrica, la directiva, está funcionando –la voluntad de ser, de lograr, de devenir, etcétera.  Esa voluntad es el centro personal de la opción, y en tanto exista esa voluntad, la mente sólo puede funcionar dentro de hábitos, ya sea creados por ella misma o impuestos sobre ella.  El verdadero problema es estar libres del ejercicio de la voluntad.  Uno puede jugar distintos trucos consigo mismo –que está libre de voluntad, del centro del yo, del escogedor- pero ella proseguirá bajo un nombre diferente, bajo un pretexto diferente.  Cuando uno comprende el verdadero significado del hábito, del acostumbrarse a las cosas, del escoger, del nombrar, del perseguir un interés, etcétera, cuando hay una percepción inteligente de todo esto, entonces ocurre el verdadero milagro, la cesación de la voluntad egocéntrica.  Experimente con esto, dese cuenta de esto de instante en instante, sin deseo alguno de llegar a ninguna parte.

El cielo del sur y el cielo del norte son extraordinariamente distintos.  Aquí en Londres, para variar, no hay una sola nube en el suave cielo azul, y los altísimos árboles apenas si empiezan a mostrar su verde.  La primavera está por comenzar.  Aquí es todo sombrío, no se nota alegría en la gente, como ocurre en el sur.

Una mente quieta pero muy alerta, vigilante, es una bendición; es como la tierra, rica y con posibilidades inmensas.  Sólo cuando hay una mente así, que no compara, que no condena, sólo entonces es posible que exista esa riqueza que es inmensurable.