Deje que exista una mente vacía sin trabajar deliberadamente para ello.  Deje que eso suceda, no lo cultive.  Lea esto con atención y permítale que ocurra.  Leer o escuchar acerca de la mente vacía es importante, y es fundamental cómo lee usted y cómo escucha.

Es importante tener la correcta clase de ejercicios, un buen dormir, y un día que sea significativo.  Pero nosotros nos deslizamos fácilmente en una rutina, y entonces funcionamos en el cómodo patrón de la satisfacción personal, o en el patrón de una rectitud que nos imponemos a nosotros mismos.  Todos estos patrones conducen inevitablemente a la muerte –un lento marchitarse de la vida.  Pero tener un día rico, en el cual no haya compulsión, ni miedo ni comparación ni conflicto, sino un estar sencillamente alerta, tener un día así es ser creativo.

Vea, hay raros momentos en que sentimos esto, pero la mayor parte de nuestra vida se compone de recuerdos corrosivos, de frustración, de esfuerzos inútiles, y lo verdadero pasa inadvertido junto a nosotros.  La nube del embotamiento lo cubre todo, y lo verdadero se desvanece. Es realmente muy arduo atravesar esta nube y emerger a la pura claridad de la luz.  Sólo vea esto, y es todo.  No “trate” de ser sencilla.  Este tratar de ser, solamente engendra complejidad y desdicha.  El tratar de ser esto o aquello, es el devenir, y el devenir es siempre el deseo con sus frustraciones.

¡Qué importante es librarse de todo choque emocional, psicológico, lo cual no implica que uno hay de volverse insensible contra el movimiento de la vida.  Son estos choques emocionales los que gradualmente erigen diversas resistencias psicológicas que también afectan al cuerpo, generando distintas formas de enfermedad.  La vida es una serie de acontecimientos (deseados o no deseados); y en tanto seleccionemos, escojamos lo que debemos retener y lo que debemos descartar, tiene que haber inevitablemente conflicto (de dualidad), que es el choque emocional.  Estos controles insensibilizan la mente, el corazón; es un proceso de encierro egocéntrico y, por lo tanto, hay sufrimiento.  Permitir el movimiento de la vida sin que haya opción ni impulso particular alguno –deseable o no deseable- que eche raíces, requiere una enorme percepción alerta.  No es cuestión de tratar de estar alerta todo el tiempo, lo cual es muy fatigoso, sino comprender la necesidad de que haya una verdadera percepción alerta; entonces verá que la misma necesidad opera sin que usted se fuerce para estar alerta.