Muchos sistemas modernos de sanación resultan a menudo ineficaces porque intentan ser demasiado exclusivos. En otras palabras, tienden a tratar la enfermedad como si estuviera causada únicamente por estados físicos, emocionales, mentales o espirituales, rechazando otros estados como si no tuvieran injerencia en el hecho. Pero la tensión puede proceder de cualquiera de estas áreas, y normalmente se manifiesta con síntomas mezclados. Hasta algo tan simple como un dedo aplastado por un martillo puede estar relacionado con un sentimiento de culpa, o con la confusión sobre el rumbo a seguir en la vida, o con una enajenación mental, o con todo esto junto. Si se trata el dedo sólo en un nivel físico, la sanación será más lenta porque la tensión continúa existiendo en los otros planos del ser. Cuando un sanador ignora los otros estados, perjudica a la persona que quiere sanar. Con frecuencia, suele darse una mejoría drástica en la salud mental gracias a la nutrición adecuada; se eliminan tumores por hipnosis, y la liberación emocional cura la apatía espiritual. Rara vez un sanador puede hacerlo todo para una persona, pero la empatía lleva al sanador adecuado al cliente adecuado en el momento adecuado.

La sanación sólo puede darse porque existe un estado armonioso óptimo – potencial – hacia el cual el cuerpo se siente atraído, y se moverá hacia él espontáneamente siempre que le sea posible. La tensión, causada por la resistencia y producida por el miedo, produce desarmonía y relaciones discordantes en los distintos planos del ser. La sanación – acto de armonía y amor – elimina la tensión y devuelve al cuerpo su energía armoniosa que tanto ama.

El fundamento común de toda sanación no puede ser otro que el amor puro y sencillo: el amor del sanador – reconocido o no – hacia quien necesita sanación y el amor del que será sanado – consciente o no – hacia el estado de armonía y de energía plena. Puede ser que el amor se utilice o no como un método de sanación, pero siempre está en el proceso.

Serge Kahili K.

Traducido y extractado por Ester Silva de
Serge Kahili King.- Instant Healing