MLvF.- En el pasado, era natural para todo hombre tomar en consideración sus sueños, vea la Biblia, por ejemplo. Ciertos sueños han decidido el destino de la humanidad. El sueño es la voz del instinto humano, que puede darnos un consejo en situaciones donde la pura razón no es suficiente; por ejemplo, puede indicar el futuro. En nuestro mundo moderno, la naturaleza ya no es el más grande de los peligros para el hombre, ahora lo es el hombre mismo por el estado de su alma. Por ejemplo, la bomba atómica, el terrorismo, las locuras políticas (como el nazismo), etc. Jung muestra un camino que nos permite evitar estos peligros.

R. B.-Cómo ve usted el porvenir de la escuela junguiana?

MLvF.- Como la psicología de Jung comienza a ser muy conocida, ella atrae oportunistas, ambiciosos, oficiosos, que quieren representarla sin aplicarla a ellos mismos. Hay ahí un gran peligro. Jung preveía que serían más bien los que sufren, los que buscan, los que ensayan de vivir con su sabiduría, los que la mantendrían con vida. Puede ser que debamos pasar por una catástrofe general antes de que Jung sea descubierto por los sobrevivientes, si es que los hay…

R. B.-Qué mensaje dirigiría usted a los jóvenes, aquí y ahora?

MLvF.- El mensaje de los hippies: “Do your own thing”, pero en un nuevo sentido. Que se apliquen a su alma personal, que se dejen conducir por sus sueños hacia una creatividad nueva que podría hacer revivir nuestra cultura occidental en una forma nueva, donde el hombre libre esté colocado al centro, viviendo en armonía con la naturaleza, en lugar de explotarla y destruirla. La actitud fundamental es una actitud de amor, no de poder.

R. Bies

Traducido y extractado por Farid Ázael de
Question de
Editions Ritz
París

Más Información:
C, G, Jung Psicología y Alquimia – Santiago Rueda.
C, G, Jung Energética Psíquica y Esencia del Sueño – Paidós.
C, G, Jung Recuerdos, Sueños, Pensamientos – Seix Barral.
C, G, Jung La Interpretación de la Naturaleza y de la Psiquis – Paidós.
M. L von Franz – Símbolos de Redención en los Cuentos de Hadas. Paidós