La adopción del Budismo en la cultura occidental es un proceso de ir desarrollando las potencialidades de hombres y mujeres laicos. Nuestra tarea es hacer accesible el Budismo en el contexto de la cultura occidental y ser tan claros en esta tarea como lo fueron los maestros que lo introdujeron en Japón desde China.

Esta tarea comienza por el examen de lo que los antiguos maestros dijeron o no dijeron acerca de sus propias tradiciones, y luego considerar qué podríamos decir nosotros en cambio. Por ejemplo, Hakuin declaró que todos los seres son Buda por naturaleza, y que este cuerpo real es el Buda. Sin embargo, él no dijo que este cuerpo real es un Bodhisattva, un ser iluminando al mundo.

Interpreto esta omisión como una limitación del Mahayana. Puede haber algo pasivo en Este cuerpo real es el Buda. Es Sakyamuni simplemente aceptándose bajo el árbol Bodhi. El está totalmente iluminado, pero nada sucede. No fue hasta que se levantó y buscó a sus primeros discípulos que él empezó a hacer girar la rueda del Dharma. Este es el proceso que el Budismo ha seguido por siglos y milenios. Durante la mayor parte del tiempo, el Budismo ha estado sentado debajo del árbol Bodhi, apreciándose a sí mismo, y llegando sólo gradualmente a recordar a la inmensa cantidad de sus fieles discípulos.

Y todos aquellos discípulos -tanto gente común como monjes y monjas, tanto seres inanimados como pájaros y árboles – son claramente la responsabilidad del Budista Mahayana, que hace votos cada día para salvarlos. Esta fe nuestra, el Gran Vehículo que transporta a todos los seres a la otra orilla, surgió dos mil años atrás; pero, curiosamente, hasta donde yo sé, ningún instructor ha comentado los votos ni dicho claramente Tu mismo eres el Mahayana, Tú mismo con tus modestas limitaciones eres responsable del transporte de gente, animales, océanos y bosques a la otra orilla. Seguramente, estando todo el planeta en grave peligro, es tiempo que estas cosas se digan.

Lamentablemente, la responsabilidad social ha sido negativamente subrayada en el Budismo hasta ahora. Al establecer la Correcta Manera de Vivir, por ejemplo, el Buda fue explícito acerca de la forma equivocada de vivir, como las guerras, el tráfico y manufactura de armamento, la toma de prisioneros y la prostitución. Aún la persecución de cualesquiera de estas ocupaciones dañinas, es una de las clases de trasgresión más básicas. Me parece que los Budistas occidentales podrían estar preguntando: Cual es la manera de vivir correcta? Después de todo, cual es el estilo de vida correcto? Cuál es el gran esfuerzo continuo que cumple con nuestros votos de Bodhisattva, no sólo en el monasterio sino también en la vida diaria?

Volviendo a nuestras fuentes, encontramos a la Bodhisattva Kuan-Yin ofreciendo respuestas. Su nombre significa Oye los sonidos del Mundo, los sonidos del sufrimiento y también los del gozo. Ella oye a los pájaros y a los niños, al trueno y a los océanos, y ellos son su esencial naturaleza. En una de sus representaciones ella tiene mil brazos, y en cada mano sostiene un instrumento de trabajo: un martillo, una espátula, un lápiz, un utensilio de cocina, un rayo. Ella ha permitido al mundo cultivar su carácter, y también ha tenido que desarrollar sus propias habilidades para hacerlo efectivo. Ella es el arquetipo de la Manera Correcta de Vivir: alguien que usa las herramientas del mundo del trabajo diario para nutrir a todos los seres y hacer girar la Rueda del Dharma.

El nutrir empieza con la experiencia de la inclusión. Contengo esta nueva vida, piensa la mujer embarazada, y esta experiencia es el fundamento de su maternidad. Como María, ese arquetipo materno, ella sabe que es la madre de todos. Y como María, Kuan-Yin también contiene a todos y a todo. Para ser cálidamente próximo en la forma que Kuan-Yin lo es, y seguir su camino, tengo que oír la multitud de sonidos dentro de mi propio cráneo y piel, y darme cuenta que mi cráneo y mi piel son tan permeables como el cielo estrellado. El cielo estrellado habita en ellos.

El Sutra Hua-yen utiliza una imagen para ilustrar la inclusión. Es la Red de Indra, con una joya en cada unión de la Red, que refleja perfectamente a todas las otras joyas y que verdaderamente las contiene a todas. Otra imagen en el Sutra es la Torre de Maitreya, la cual el peregrino Sudhana encuentra hermosamente adornada, conteniendo un número infinito de otras torres.

La feliz expresión de Thich Nhat para inclusión es inter-ser. Cuando ustedes experimenten personalmente el inter-ser, entonces sabrán que la realización de ustedes es la realización de todos los otros. Para seguir a Kuan-Yin tienen que hacer girar la Rueda del Dharma con sus características individuales, no en forma aislada, sino con todos y todo como si fuera un organismo individual.

El anhelo de realización está encarnado en otro arquetipo: el Buda como un recién nacido. Dando siete pasos hacia cada uno de los puntos cardinales, anunció: Arriba los cielos, abajo los cielos, y sólo yo, el Honrado por el Mundo. Este es el grito de cada recién nacido, humano y no humano, animado e inanimado Aquí estoy yo! Comienzo y termino aquí!

Completamente único ! No hay nadie más con el rostro de usted, nunca lo ha habido, jamás lo habrá. Este es el Nirmanakaya, ese especial ser que ha surgido por misteriosas afinidades. No hay esencia, y cada una de las afinidades depende de todas las otras. Reunidas forman una especie de bulto aquí y otro allá. Ahora un niño, ahora un pez, ahora una piedra o una nube.

Cada uno de estos cuerpos es una manifestación ansiosa del gran potencial universal, cada uno bebiendo en las profundidades de la madre, del padre, de las hermanas y los hermanos, del viento, de los árboles, del mar en la ribera, con un talento personal y particular. La realización de este talento es la pasión permanente de los infantes de todas las especies. Y continúa siéndolo al desplegarse con cada satisfacción hasta el último aliento. Los seres humanos comparten esta pasión con todos los seres, incluidos aquellos llamados inanimados. Miren cómo la piedra resiste a la destrucción, cómo el suelo se purifica a sí mismo.

Pero, mediante un esfuerzo dirigido, la piedra puede ser destruida y el suelo aniquilado; y también el ser humano puede ser eliminado, y las vacas, corderos, árboles y miles de otros seres pueden ser explotados por una perniciosa manera de vivir. Esta explotación es tan voraz hoy en día, que podría decirse que estamos abusando del planeta en la forma como un borracho abusa de su cuerpo, acercándose a una muerte prematura. Esta no será sólo su muerte o la mía. Será la muerte de Shakespeare, Beethoven, Kuan-Yin, océanos y bosques.

Solamente los seres humanos son responsables por la creación de esta temeraria rodada hacia la destrucción, y sólo los seres humanos pueden cambiar esto. El giro extra de ADN en los genes humanos evidencia la percepción de que, como individuos, incluimos a todas las otras personas, tanto como a los animales y las plantas, y pone de manifiesto también nuestro motivo para darles nombre, según el Génesis. El impulso al darse cuenta de esta supremacía, puede conducir a una conspiración para explotar a todos los seres con el objeto de exaltar a uno solo, o a una conspiración para permitir el florecimiento de las incontables especies: el tejedor Maya, el pato ornitorrinco, el hibisco kauaiensis, el gorrión vulgar. Cuando esta unicidad y diversidad es llevada plenamente a efecto, el bosque está en su máximo esplendor, la granja, plena de hortalizas, la ciudad con cientos de festividades, las estrellas, en su curso.

La realización, ya sea de la granja, del bosque, del desierto, del río o del océano, es la realización del todo, en un sistema dinámico de constante destrucción, renovación, evolución y entropía. Mediante el cultivo inteligente, ustedes y yo podemos encontrar que la experiencia de inclusión del propio Buda, es, después de todo, también la nuestra, que el vasto proceso universal es el panorama de nuestros propios cerebros. Gradualmente se vuelve claro el cómo mantener el universo completo en su máximo esplendor.

Al mismo tiempo, por supuesto, estamos todos nosotros comiéndonos unos a otros. La danza dual de destrucción y renovación de Shiva. Los árboles murieron para que este papel pudiera vivir. Los cereales mueren para que podamos comerlos. Incluso en el Kalpa del fuego, cuando todos los universos sean quemados, las llamas del holocausto harán germinar las semillas de algo; aún no sabemos qué. Entre tanto, con la mente tan abierta como sea posible, mi estilo de vida y el de ustedes será modesto y los corazones estarán agradecidos. Será claro lo que es apropiado hacer y lo que no. Kuan-Yin tiene un ilimitado sentido del equilibrio.

El equilibrio es un asunto de compasión y por compasión me remito a la etimología de la palabra: sufriendo con los otros. Veinticinco años atrás viajé por Asia, y en algunos países encontré mansiones rodeadas por altos muros que terminaban en vidrios quebrados insertos en el concreto. En los Estados Unidos los muros son menos notorios, pero tienen cientos de estilos de exclusividad diferentes. Y aun así todo es interdependiente. Los barrios marginales sustentan a los suburbios. Los suburbios sustentan a Palm Beach. Este a las prisiones. Las prisiones sustentan a los jueces. La forma equivocada de vivir no refuta al Buda.

Entonces, la pregunta es: Cómo se práctica ? Como un antiguo maestro Zen decía: La práctica del Dharma en este ávido mundo…. he ahí el poder de una sabia visión. La Manera Correcta de Vivir está en el medio del Octuple Sendero, el sendero que comienza con la Visión Correcta: Estamos aquí brevemente, y somos parte los unos de los otros.

Hui-Neng, que fue figura clave en el establecimiento del Zen en China (donde se llamaba Ch’an) dijo: Vuestro primer voto: salvar a todos los seres, debe ser: Voto para salvarlos en mi propia mente. Fácil de decir, pero difícil de realizar; pero si ellos son realmente salvados en nuestra mente, y logramos mover nuestros traseros de debajo del árbol Bodhi y nos esforzamos con nuestras propias habilidades bien desarrolladas, entonces hay esperanzas.

Esperanza, porque, querámoslo o no, estamos en íntima comunicación. No somos un desparramo de individuos aislados con las mismas ideas, sino un organismo, con cada célula conteniendo a todas las otras células. Una es verde, y todas son verdes. La idea de ustedes en un virus en mi sangre, y mi idea lo es en la de ustedes.

Estos no son sólo conceptos Budistas, sino verdades perennes ejemplificadas por muchos sucesos simultáneos alrededor del mundo que contienen promesas de paz, justicia social, y un genuino interés por la vida en la Tierra, donde antes ha dominado la violencia, la represión y la explotación.

Robert Aitken

Más información:
Deshimaru.- La práctica del Zen.- Kairós
Dhiravamsa.- Retorno al Origen.- Los libros de la Liebre de Marzo.
Suzuki, D.T.- Manual de Budismo Zen.- Kier.
Vivir el Zen.- Kairós.

Este artículo fue publicado en el N 11 de la Revista ALCIONE

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