La poesía, como cualquier actividad, debe considerarse como una manifestación de la personalidad de quién actúa. Eso no excluye ni la perfección según los criterios estéticos, ni la esencialidad en el sentido de congruencia con la más íntima reacción vital.

Ser nadie en la autonegación de la humildad, pero, por el bien de la tarea a realizar, encarnarla con todo su peso e importancia al sobrellevarla como aquel que ha sido llamado para su ejecución.

Dar a los pueblos trabajo, poesía, arte, todo lo que pueda contribuir a su ser, y aceptar de ellos, simple y libremente, lo que les pertenece por razón de su identidad.. Hacia esto, ayúdame, Dios.

La madurez: entre otras cosas, es un desprenderse de la propia importancia, de manera que puedes alcanzar tu meta cuando has llegado a ser totalmente indiferente a ti mismo a través de una absoluta aceptación de tu destino.

Aquel que se ha colocado totalmente en las manos de Dios se mantiene libre en frente de los hombres; está por entero cómodo con ellos, porque les ha garantizado el derecho a juzgar.

Tú escuchas malamente y lees aún peor. Excepto cuando la conversación o el libro tratan acerca de ti. Entonces prestar una cuidadosa atención Eres así tan observador de ti mismo?

Inquieto, inquieto, inquieto Por qué? Porque cuando la oportunidad te da la obligación de crear, te contentas con satisfacer las demandas del momento, de un día al otro.

Porque, ansioso de la buena opinión de los demás, y celoso de las posibilidades que puedan tener de llegar a ser famosos te has rebajado a considerar qué pasaría al final de lo que tú hayas hecho y sido. Cuán muerto puede estar un hombre detrás de una fachada de gran habilidad, lealtad y ambición? Bendice tu inquietud como un signo de que todavía hay vida en ti.

Tienes que ser severo contigo mismo en orden a tener el derecho de ser gentil con los otros.

Cuerpo,
hermano lego,
ni señor ni esclavo,
serás conducido
por el vigor del espíritu
para a tu vez excitarlo
con tu fácil ardor.
Pero, cuerpo,
hermano lego,
no has de vacilar
ni traicionarme,
si llega la hora
de lo imposible.

Tú sólo puedes tener la esperanza de encontrar una solución definitiva a un conflicto si has aprendido a ver al otro objetivamente, pero al mismo tiempo experimentar sus dificultades subjetivamente

Aquí y ahora en esa libertad que es una con la distancia, en esa quietud nacida del silencio. Pero, hay una libertad en medio de la acción; una quietud en medio de otros seres humanos. El misterio es una constante realidad para quien, en este mundo, está libre de toda consideración autocentrada; una realidad que crece apacible y madura ante la atención receptiva de la aceptación.

Permitir que lo interior tenga prioridad sobre lo exterior, el alma sobre el mundo, cualquiera que sea el resultado. Volverse ciego para el valor que lo interno pueda conceder a lo externo.

Pentecostés 1961.- No sé quién o qué planteó la pregunta. No sé cuando se formuló. No recuerdo qué contestara. Pero una vez dije sí a alguien o a algo. De aquel momento proviene la certeza de que la existencia está llena de sentido y de que, por lo tanto, mi vida tiene un objetivo en la sumisión.

Desde aquel momento he sabido lo que es no volverse a mirar atrás, no preocuparse del día de mañana.

Guiado en el laberinto de la vida por el hilo de Ariadna de esa respuesta, alcancé el momento y el lugar en que supe que el camino llevaba a un triunfo que es derrota y a una derrota que es triunfo, que el premio de la dedicación de toda una vida era la calumnia; y el abismo de la humillación, la exaltación posible para el hombre. Después la palabra valor había perdido todo significado, puesto que no se me podía despojar de nada.

Al proseguir mi camino, aprendí paso a paso, palabra por palabra, que bajo cada frase del héroe de los Evangelios hay un ser humano y la experiencia de un hombre. También, en el ruego de que le fuera ahorrado el cáliz y en la promesa de apurarlo. También bajo cada palabra en la Cruz.

El camino
lo seguirás.
La felicidad
la olvidarás.
El cáliz
lo apurarás.
El dolor
lo ocultarás.
La respuesta
la enseñarás.
El fin
lo soportarás.
Tú que estás por encima de nosotros,
Tú que eres uno con nosotros,
Tú que estás
también en nosotros,
que todos te vean también en mí-
que yo te prepare el camino,
que te agradezca todo lo que entonces me ocurra.
Que, con ello, no olvide la desgracia ajena.
Guárdame en Tu amor.

(24 de agosto de 1961)
?Es una tierra nueva
en una realidad
diferente de la cotidiana?
O he vivido allí
Antes del día de hoy?
Desperté
una mañana corriente bajo la luz gris
reflejada por la calle.
Desperté del azul oscuro de la noche
más allá de la línea divisoria,
con el resplandor de la luna sobre la landa
y la cresta de los montes en la sombra.
Recordé
otros sueños, recordé
la misma región montañosa:
dos veces estuve en las crestas,
viví junto al recóndito lago
y recorrí el río hasta las fuentes.
Las estaciones han cambiado,
y la luz.

Demasiado revuelo. Pido tan poco
Si también eso de morir tiene que volverse una función social, concededme entonces la gracia de poderme escabullir en puntillas, sin molestar.

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Él estaba preparado para el último sacrificio, para dar su vida si era necesario por el propósito al cual la había dedicado. Algunos de los versos y de las reflexivas anotaciones en su diario dejan claro que esto no estuvo lejos de su mente y representaban, al mismo tiempo, un anhelo por la consumación. El código por el cual él vivía estaba sellado con esta disponibilidad.

Se le denominó el emancipador de pueblos, y recibió en forma póstuma el Premio Nobel de la Paz.

Roberto Hernández

Más información:
Dag Hammarskjöld.- Marcas en el Camino.- Seix Barral