Todos a los que les pregunté tenían diferente opinión. Lo que descubrí como investigador fue que la única manera en la que yo sabría sobre lo que versaba en realidad el año 2012 era comprender a la gente que creaba los calendarios que nos informan acerca del 2012. Y la única manera de comprenderlos era entender los grandes ciclos del tiempo.

Laurie Nadel: Qué quiere usted significar cuando dice, ciclos de tiempo?

Gregg Braden: Nuestra propia ciencia ahora nos está diciendo que nosotros, sobre este planeta, nuestras vidas y nuestro planeta en general estamos bajo la influencia de los grandes ciclos del tiempo, ciclos dentro de ciclos en el interior de ciclos. Algunos de los ciclos que conocemos son el ciclo de 24 horas del día para el día y la noche o de 28 días del ciclo de la mujer. Pero los grandes ciclos cubren períodos tan vastos de tiempo que no los recordamos de una civilización a la siguiente. Nuestro gran ciclo actual es un largo ciclo de 5,125 años vinculado a un acontecimiento astronómico que ocurrió en el año 3114 A.C.

Laurie Nadel: Bien, eso es casi incomprensible para la gente: 3114 A.C.

Gregg Braden: Finaliza el 21 de Diciembre, en el Solsticio de Invierno, Diciembre 21, 2012 D.C.

Laurie Nadel: Y en ese momento o en ese día, el sol como usted dice se va a mover hacia una alineación con el ecuador de la Vía Láctea.

Gregg Braden: Lo que sucede durante este tiempo – y debemos ser realmente cuidadosos cuando hablamos sobre esto – es que existe un alineamiento que está ocurriendo porque la Tierra hace esta pequeña inclinación y este pequeño bamboleo a través de largos períodos de tiempo. Mientras la Tierra se inclina y se bambolea en su órbita, cambia el paisaje del cielo nocturno. Cambia nuestra orientación en el espacio con respecto al centro de su propia galaxia: de nuestra galaxia de la Vía Láctea.

Ahora bien, nuestros propios científicos han descubierto – y lo están publicando abiertamente que el centro de nuestra Galaxia, la Vía Láctea, es una poderosa fuente de energía magnética. El término que ellos utilizan es filamentos magnéticos que irradian desde el centro de nuestra Vía Láctea. Desde donde nos encontramos, en relación con esa fuente de energía, ésta tiene un efecto inmenso sobre el planeta Tierra. Algunas veces estamos mucho más allá y somos de alguna manera ladeados y el efecto es menor. Algunas veces estamos más cerca o somos inclinados hacia ella y el efecto es mayor.