Laurie Nadel: Usted nos habla acerca de la posición de los mayas de la fecha final del 2012, como que ya ha sucedido en nuestro pasado?.

Gregg Braden: Absolutamente!

Laurie Nadel: Qué podemos hacer para prepararnos para lo que va a suceder en el próximo 2012?

Gregg Braden: Para prepararse para cualquiera cosa que sea lo que vaya a suceder, nosotros debemos comprender qué es lo que va a ocurrir. Se trata de la importancia de saber precisamente dónde mirar en el pasado para comprender lo que estamos por experimentar o lo que ya estamos experimentando ahora.

Laurie Nadel: Ahora bien, usted ha hablado sobre Pearl Harbor y el año 2001 como que han sido años de fechas en que se produjeron controversias, cuando en realidad los Estados Unidos, en ambas ocasiones fuera atacado. Cuáles son las otras fechas cruciales a las que usted se refirió en el libro?

Gregg Braden: Para el 2012, los registros muestran cuando examinamos la historia de la Tierra en los centros de hielo en la Antártida por ejemplo, que se preservó un registro del pasado de la Tierra. Cuando examinamos estos núcleos de hielo en las fechas que son los fractales o los patrones semilla para el año 2012, ellos nos dicen que en esas fechas los campos magnéticos de la Tierra se debilitaron. La energía proveniente del sol era más fuerte así que el hielo en los polos comenzó a derretirse. Los océanos comenzaron a elevarse, el clima comenzó a cambiar y los patrones de tiempo comenzaron a cambiar.

Laurie Nadel: Nosotros estamos experimentando eso ahora?.

Gregg Braden: Precisamente y ése es el punto.Ha atravesado la Tierra a través de un gran cambio? Sí. Esto quiere decir que algo está mal o algo está roto? No! Siempre sucede cuando alcanzamos este punto en un gran ciclo. Cuando estamos a esta distancia desde la fuente de energía en el centro de nuestra Vía Láctea, cuando la Tierra está inclinada y orientada de la forma que está, aparentemente, esto es lo que siempre sucede.

Por consiguiente, en gran medida ya estamos experimentando los grandes cambios que tantos han vaticinado. Ya estamos viendo ciudades borradas de la faz de la Tierra cerca de las costas poco profundas. Ya estamos observando terremotos y tsunamis de gran magnitud. Ya estamos observando incendios de bosques alineándolos a través de espacios vastos y abiertos. Estamos viendo a millones de personas que mueren de enfermedad. Los Estados Unidos son bendecidos en no estar experimentando tanto; aquí, como en otras partes del mundo. Pero semejante cambio puede ocurrir en cualquier parte y en todas partes.