Si regresan sin haber hecho nada, vuelvo a decirles: Te quiero, les doy un abrazo y les
repito: Me importa de ti, ven a verme en dos semanas. Estaré preocupado por tu salud . A través de ese amor, empiezan a decirme: Te doy las gracias por preocuparte, por el interés que tienes por mí. Estoy empezando a quererme, estoy empezando a cuidarme. Ese es el inicio a preguntar que más pueden hacer por ayudarse a sí mismos.

Es entonces cuando les hablo de las terapias de grupo y les comunico que pueden asistir, si no les importa hablar de sus vida y de lo que sienten. Después, quizás les sugiera que estudien algo de dibujo, pintura o artesanía.

Les doy, además, algunos ejercicios de auto-imagen, por ejemplo, sentarse frente a un espejo unos veinte minutos por dos veces al día, contemplarse con afecto y decirse: Tienes
unos ojos bonitos, tu sonrisa es agradable, me caes bien. Te quiero. Podría también aconsejarles la meditación, la oración, la música.

En algún momento, el paciente de pronto empieza a darse cuenta de que es extraordinario
intentar el esfuerzo por sentirse mejor. A esto lo llamo germinar, crecer y desplegarse como una flor. Ellos descubren que son como una semilla, con un enorme potencial dentro, que hasta entonces no había sido destapado y que, simplemente, estaba esperando brotar. Entonces sus anhelos se transforman en una certeza: “i Mira hasta dónde puede conducirme mi crecimiento !”.

La sanación a través del amor se puede emplear también como la forma de ayudar a las personas a reconsiderar sus propias vidas. Parece que cada uno de nosotros hubiéramos nacido no sólo con una cierta morfología física, sino también con un anteproyecto psíquico, intelectual y espiritual. Cuando nos desviamos de ese modelo interno, a menudo hace falta una enfermedad psíquica o física para traernos de nuevo a nuestra verdadera ruta. Como si alguien nos dijera: Cuidado ! No estás siendo lo mejor que podrías ser. Vuelve a tu camino. Esto es lo que tendría que hacer la psicoterapia: colocar de nuevo al paciente en contacto con su modelo interior, de modo que él empiece a seguir el camino correcto otra vez.