– Luna: todo lo automático, lo rítmico, lo cíclico, lo instintivo, lo intuitivo, el sistema nervioso simpático y parasimpático, las aguas corporales, el equilibrio acuoso, la transpiración, lo nutritivo (pechos, leche), lo femenino del cuerpo, los órganos de gestación, la maternidad, la sensibilidad, el sistema digestivo, la memoria, la entrega.

– Mercurio: rige todo lo que vibra, la comunicación, el intelecto, el entendimiento, las cuerdas vocales, la lengua, la expresión o destreza de las manos, los impulsos nerviosos, la agilidad, la flexibilidad, el sistema nervioso central, los desplazamientos, las jornadas de viaje, el vello, los cilios respiratorios, el pestañear. Es el planeta regente del sentido de la vista.

– Venus: rige todas las formas redondeadas del cuerpo, de la disposición de la adiposidad, de la capacidad de atracción o magnetismo, el coqueteo, el rubor, la voz, la armonía, algunas glándulas de secreción interna como la tiroides, la actividad renal, los sentidos en general, pero en particular el tacto.

-Marte: rige la actividad muscular estriada del cuerpo, los glóbulos rojos de la sangre, como todo lo que sea abrupto, fugaz, veloz, impulsivo, como la excitación, la fiebre, los nervios motores, los genitales masculinos, los tejidos con capacidad eréctil, la adrenalina, la agresividad. En los sentidos, rige el gusto.

– Júpiter: Rige todo lo que crece y se expande, el optimismo, la confianza, la fe, la jovialidad, el crecimiento corporal, la coordinación motriz, la asimilación de los alimentos y sus mecanismos de control, el hígado, la producción y disposición de las grasas, los excesos, la capacidad de recuperación de las enfermedades. Se lo asocia a la escala de valores, a los ideales, al sentido de vida, la capacidad de vinculación. En los sentidos, rige al olfato.

– Saturno. Rige todo lo rígido o duro del cuerpo, lo que solidifica, y los límites, como la piel en cuanto barrera, las callosidades, los tendones, el tejido óseo, las uñas, la asimilación de calcio y fósforo. Participa en la regulación de la temperatura (enfría, a diferencia de Marte, que calienta). El bazo y el sistema inmunológico también es saturnino como barrera defensiva frente a lo que se interpreta como extraño. Saturno rige la disciplina, la resistencia, lo inexorable como la vejez y las arrugas, el paso del tiempo, los cambios lentos, la conservación de la fuerza. Se le asocia el sentido del oído.