Hay evidencia de que aun nuestros sentidos físicos pueden ser víctimas de esta censura. A pesar de nuestra inconmovible convicción de que sólo vemos con nuestros ojos, existe información sobre individuos que poseen visión sin ojos, o sea, la habilidad de ver con otras áreas de su cuerpo. David Eisenberg, M. D., un investigador de la Escuela de Medicina en Harvard, publicó un artículo sobre dos hermanas chinas en edad escolar, en Beijing, las que podían ver con la piel de sus axilas lo suficiente como para leer notas e identificar colores. En Italia, el neurólogo César Lombroso estudió a una niña ciega que podía ver con la punta de la nariz y con el lóbulo de su oreja izquierda. En los años sesenta, la prestigiosa Academia Soviética de Ciencias investigó a una campesina rusa llamada Rosa Kuleshova, la que podía ver fotografías y leer periódicos con las yemas de sus dedos, y decidió que su habilidad era genuina. Resulta significativo que la Academia excluyera la posibilidad de que KuIeshova estuviera simplemente detectando las variadas cantidades de calor acumulado que los diferentes colores emanan naturalmente. Kuleshova pudo leer un periódico impreso en blanco y negro aun cuando fue cubierto con una lámina de vidrio calentada. Llegó a
ser tan renombrada por sus habilidades que el magazine Life publicó un artículo sobre ella.

En resumen, hay evidencias de que no somos tan limitados como para ver sólo a través de nuestros ojos físicos. Uno no puede sino preguntarse si la vista sin ojos es realmente a futuro una evidencia de que la realidad es sólo maya , una ilusión, y que nuestro cuerpo físico, junto con la aparente incondicionalidad de su fisiología, es tanto una construcción holográfica como lo es nuestro segundo cuerpo. Tal vez estamos tan profundamente habituados a creer que podemos ver solamente a través de nuestros ojos que aun en el plano físico nos hemos aislado del amplio rango de nuestras capacidades de percepción.

Otro aspecto holográfico del desdoblamiento es que desaparece la división entre pasado y futuro, hecho que a veces ocurre durante esa experiencia. Por ejemplo, Osis y Mitchell descubrieron que cuando el Dr. Alex Tanous, un bien conocido psíquico, experimentado en viajes fuera del cuerpo, viajaba desde Maine, e intentaba describir objetos ubicados sobre una mesa, tenía la tendencia a incluir algunos que se iban a colocar allí días después. Esto sugiere que el ámbito en el que la gente entra al desdoblarse es uno de los más sutiles niveles de realidad, de los que Bohm hablaba. Una región más cerca de lo replegado y, por lo tanto, más cerca del nivel de realidad en el cual la división entre pasado, presente y futuro deja de existir. Dicho de otra manera, parecía que, en lugar de sintonizar con las frecuencias que codifican el presente, la mente de Tanous inadvertidamente sintonizaba con frecuencias que contenían información acerca del futuro y las convertían en un holograma de la realidad.