En verdad, cuando uno lee la voluminosa literatura ahora disponible sobre el fenómeno de desdoblamiento, uno es repetidamente sacudido por las similitudes entre las descripciones de experiencias que hacen los viajeros desdoblados y las caracteristicas que ahora asociamos con un universo holográfico. Sumado al hecho de describir el estado fuera del cuerpo como un lugar donde el tiempo y el espacio no existen en propiedad, donde el pensamiento puede ser transformado en formas parecidas a hologramas, y donde la consciencia es en último término un esquema de vibraciones o frecuencias de onda, Monroe hace notar que la percepción durante los viajes fuera del cuerpo parece menos basada en un reflejo de ondas luminosas y más en una impresión de radiación. Esta es una observación que sugiere de nuevo que cuando uno entra en el plano por el que transitan los desdoblados, uno empieza a entrar en el dominio de la frecuencia de Pribram. Otros viajeros se han referido también a la semejanza con un campo de frecuencia que tiene el Segundo Estado. Por ejemplo, Marcel Louis Forhan, un experimentador en viajes fuera del cuerpo que escribía bajo el pseudónimo de Yram, en su libro Practical Astral Projection describía la apariencia de ondas y las características electromagnéticas del plano visitado. También otros han comentado la sensación de unidad cósmica que se experimenta durante ese estado y lo han resumido como un sentimiento de todo está en todo, y yo soy eso.

Por holográfico como sea el desdoblamiento, es sólo la punta del iceberg cuando llegamos a una más directa experiencia de los niveles de frecuencia en otros aspectos de la realidad. Aunque las salidas fuera del cuerpo son sólo experimentadas por un segmento de la raza humana, existe otra circunstancia bajo la cual todos llegamos a un contacto más próximo con el dominio de la frecuencia electromagnética. Es cuando viajamos a ese país aún no descubierto, desde cuyas fronteras ningún viajero regresa. Con el debido respeto a Shakespeare, algunos viajeros sí regresan. Y las historias que ellos cuentan están llenas de características que nos conducen de nuevo al holograma.