La Mente Cósmica no es un vacío sino la realidad misma detrás de toda nuestra experiencia del mundo. El Vacío es la Realidad fundamental, la base de toda existencia manifestada, la que nace de la imaginación de los individuos que habitan el mundo, pero no existe para la Mente Vacía. La paradoja es que el Vacío, la Nada, que nunca percibimos directamente, es la última Realidad, mientras que el Todo, el Todas-las-cosas que experimentamos, es una apariencia dentro de aquel Vacío.

De la nada sobreviene algo, del silencio los sonidos, de la inconsciencia la consciencia, etc. Buda especificó en qué consistía el Nirvana: “existe algo, oh, discípulos, que no ha sido producido, que no ha nacido, ni fue creado ni compuesto. Si no existiera, oh, discípulos, este algo no nacido… no sería posible la existencia de lo que ha nacido.”

Esta aparente nada, es la única realidad perdurable, cuya presencia, la Naturaleza, está siempre señalándonos, pero que jamás nos revela. Su misterio es impenetrable en sentido terrenal, su infinitud es inefable y su existencia inmutable. La Mente Universal surgió de la Mente Cósmica y el universo emergió de la Mente Universal, pero esto no debe interpretarse literalmente, porque esto aduce implicaciones especiales. El universo, jamás ha estado fuera de la Mente Universal ni ésta se ha apartado nunca de la Mente Cósmica.

La Mente Universal es un pensamiento de la Esencia de la Mente Cósmica y el universo un pensamiento de la Mente Universal El universo se convierte así, en un pensamiento dentro de otro pensamiento.

El Vacío Primordial deviene la Mente Universal, pero no la crea. Ésta deviene el mundo y el hombre, pero no los crea. La mente del hombre se convierte en sus pensamientos, pero no los crea. Así se completa el hilo circular que los liga. Es una sola Mente, la que aparece como Mente Universal y como universo sólido.

El constante movimiento del universo induce de diversas maneras a volver al estado original del cual surgió, esta tendencia se vuelve auto consciente en el ser humano, cuando alcanza una determinada etapa de su desarrollo. El texto sánscrito Atma Prabuddha dice”: Ahora yo soy el Pensamiento mismo, despojado de toda inquietud, yo soy solo y constante, no tengo cuerpo ni nacimiento, únicamente yo soy la esencia del ser; yo soy la verdad suprema”