4- Un punto muy delicado de tratar es la compulsión de repetición, en sí un descubrimiento admirable de Freud al que por desgracia éste llevó a conclusiones absurdas. Vio en la monotonía de las repeticiones una tendencia hacia la osificación mental. Freud sostiene que estas repeticiones llegan a ser rígidas y sin vida como materia inorgánica. Sus especulaciones acerca de esta tendencia negadora de la vida lo llevaron a conjeturar que existe un impulso definido que actúa detrás del telón: un instinto de muerte o de nirvana. Concluyó además que, del mismo modo que la libido orgánica se manifiesta como amor, el instinto de muerte se manifiesta como una tendencia a destruir. Hasta llegó a explicar la vida como una lucha permanente entre el instinto de muerte y la libido inquietante. Esta persona antirreligiosa reentroniza a Eros y Thanatos, el científico y ateo regresa a los dioses que había luchado por destruir toda la vida.

En mi opinión la construcción de Freud encierra varios errores. No concuerdo con él en que la gestalt de la compulsión de repetición tiene el carácter de rigidez, aunque en los hábitos existe una clara tendencia hacia la osificación. Sabemos que cuanto mayor es la persona o menos elástica es su visión de la vida, más difícil, más imposible se hace cualquier cambio de hábitos. Cuando condenamos algunos hábitos y los llamamos vicios suponemos que es deseable un cambio. No obstante, en la mayoría de los casos han llegado a convertirse en parte de la personalidad hasta tal grado, que todos los esfuerzos conscientes no pueden cambiarlos y todos los esfuerzos se reducen a resoluciones ridículas que engañan a la consciencia, de momento, sin influir en realidad.

Tampoco los principios son menos obstinados. Son substitutos de una visión independiente. El que los posee se encontraría perdido en el océano de los acontecimientos si no fuera capaz de orientarse por medio de estos apoyos fijos. De ordinario, hasta se siente orgulloso de ellos y no los considera debilidades, sino una fuente de fuerza. Se apoya en ellos debido a la insuficiencia de su propio juicio independiente.