Su preferencia demuestra una personalidad de temperamento abierto, jovial, espiritual, testimoniando una cierta libertad interior. Su rechazo indica, por el contrario, necesidad de aislamiento y temor al cambio.

Verde: Combinación del amarillo y del azul, este color es el más tranquilizador que se pueda hallar. El ojo y el alma descansan en él, sin desear más. El sistema nervioso encuentra en este color una calma y una serenidad como la que nos produce la maravillosa visión de la múltiple variedad de tintes de la vegetación. El verde crea el reposo, aplaca el tumulto de la mente procurando una verdadera refrigeración mental. Equilibrado, apaciguador, crea un ambiente alegre. Sus muy variados matices son mensajes de vida.

En el simbolismo popular representa la esperanza y se consideran positivos los sueños en que aparece
este color. La cruz de Cristo fue representada a menudo de color verde como símbolo de la esperanza en la redención. En la vida cotidiana, luz verde significa paso libre. En el Islam, el color del Profeta es verde, y los sufíes hablan del Hombre Verde. En la alquimia china figura el dragón verde, simbolizando el yin, el mercurio y el agua.

Quien evita el verde seguramente sufre una gran tensión nerviosa que le impide abandonarse a los influjos vitales. Sus síntomas son opresión física, angustia, agitación mental, estrés, irritabilidad, temperamento cáustico. Pero quien ama demasiado el verde da muestras de un carácter individualista, que debiera tener más consideración hacia los demás, ya que se propone llevar su vida a su manera, a despecho de todos.

Castaño: Es el color de la madre tierra o de la madera. Es un color confortable, representa la maduración del verde, sus múltiples tonos leonados lo hacen el color de otoño. Actúa siempre como un soporte estabilizador, despierta la consciencia de las raíces del ser y de las fuerzas vivas que hay que volver a encontrar. Es la base de la alquimia sutil que obra en la creación. Acaso – según el Génesis -el hombre no fue formado de un simple puñado de arcilla? Color receptivo y sensorial, sus diversos matices corresponden al cuerpo, al hogar, a la intimidad, a la seguridad ideal de la célula familiar.

Quien rechaza ese color considera el bienestar físico y sensual como una debilidad. Quien lo ama demasiado tiene necesidad de la caparazón del hogar para abrirse realmente, necesidad también de confort, tanto moral como físico.

Gris: No es considerado como un color ni produce ningún tipo de estímulo o tendencia a nivel psicológico. Tampoco ocupa un lugar en el campo del simbolismo de los colores. Es como una tierra de nadie entre dos fronteras. Si lo mencionamos es porque aparece en algunos tests como síntoma de ciertas características poco deseables.

Cuando es preferido en primer lugar, indica un posible autismo, una actitud de no estoy ni ahí, La persona elige el papel de espectador, dejando que la vida pase al lado suyo, participando sólo por control remoto y resuelto a no dejarse involucrar en lo que sea.

Cuando es rechazado, ocurre todo lo contrario, la persona se siente con el derecho a tomar parte en todo lo que ocurra alrededor de ella, aunque los otros la consideren hiper inquisitiva o intrusa. Pretende agotar al máximo cualquier posibilidad que se le presente y no se quedará en paz hasta conseguirlo.

Negro: Es la negación del color mismo, representando la frontera absoluta detrás de la cual cesa
la vida, por lo que expresa la idea de la extinción final: la muerte. Es la antítesis del blanco, el otro color de la dualidad natural. Blanco y negro, bien y mal, día y noche, vida y muerte, yin y yang. Evidentemente se ha atribuido a este color toda la maldad de la que es capaz la humanidad. Se habla de magias blanca y negra producidas por fuerzas benéficas o maléficas, Es un símbolo evidente de ese dualismo profundo que está en la naturaleza de cada uno de nosotros: el Dr, Jekyll y Mr. Hyde. En la psicología profunda se considera el color del completo Inconsciente, del hundimiento en lo oscuro, las tinieblas, la sombra. En los sueños es un factor negativo: el hombre negro, la casa sombría, la serpiente oscura. A las divinidades del mundo subterráneo se le ofrecían en sacrificio animales negros. Aun en épocas modernas se ofrecen al diablo o a los demonios gallos o machos cabríos negros, sacrificados en misas negras.

Negra es también la negación de la vanidad terrena, de ahí el color negro de las sotanas de los curas, El negro representa en occidente el luto por los muertos y la penitencia. En oriente son negras las divinidades terroríficas como la diosa Kali o Malhalkala, ambos del panteón hindú.

En la alquimia, el ennegrecimiento (nigredo) de la materia prima constituye el requisito esencial para que ésta pueda transformarse en la piedra filosofal.

Cuando es preferido en primer lugar en un test, indica una conducta compensatoria de naturaleza extrema. Es el rechazo de todo lo existente como una obstinada protesta contra la situación que se está viviendo. Es una rebelión contra el destino que puede llevar, incluso, al suicidio. Si la preferencia no es tan notoria, es posible que se busquen compensaciones con expectativas exageradas, como ser, absoluta tranquilidad en un claustro o un cambio brusco de las circunstancias motivado por terceros o una negativa persistente a involucrarse en cualquier actividad.

Estadísticamente, lo más frecuente es que el negro sea rechazado. Indica que la persona controla sus actos y decisiones. Esto podría producir ansiedad en el caso posible de sentirse privada de algo que ella valorice.

Farid Azael

Más Información:
Luscher, Max.- El Test de los Colores.- Sudamericana