La voluntad consciente no puede alcanzar tal unidad simbólica, pues la consciencia sólo es parte de algo. Su opositor es el inconsciente colectivo, el que no entiende ningún lenguaje de la consciencia. Por lo tanto, se tiene necesidad de símbolos mágicamente efectivos que contengan aquellos analogismos primitivos que hablan a lo inconsciente. Sólo mediante el símbolo puede ser alcanzado y expresado el inconsciente. Por ese motivo – según Jung – jamás podrá el proceso de individuación abstenerse de símbolos. El símbolo es, por un lado, la expresión primitiva de lo inconsciente y, por otro, una idea que corresponde al más alto grado de intuición que pueda ser dado a la consciencia.

Saelas Jarrel

Más Información:
Jung, C. G.- El Secreto de la Flor de Oro.- Paidós
Jung, C. G.-Psicología y Alquimia.- Santiago Rueda
Jung, C. G.-Recuerdos, Sueños, Pensamientos.- Seix Barral