Hay otra actitud opuesta al yo objeto. Esta tiene la intención de recibir del medio, se llama forma receptiva, tiene un yo menos prominente, este yo separado se disuelve y permite conectarse con el medio. Al nacer, la forma receptiva es dominante. Al madurar y paulatinamente – por necesidad de sobrevivencia – se desarrolla la forma objeto. Ambas formas son necesarias. Para la ciencia mística deben estar en armonía. En la psicoterapia, la forma receptiva es muy importante porque intensifica la comunicación empática. Un yo menos definido y sensibilidad a un amplio campo de percepción son cualidades importantes para el estudiante de misticismo.

Comparación de las formas

Forma objetoForma receptiva
Actua sobre el medio.Recibe del medio.
El yo es semejante a un objeto, localizado, separado de otros.El yo es indiferenciado, no localizado, no diferente del medio.
Punto ventajoso desde el cual se ve el mundo.Límites borrosos o confusos
Conciencia egocéntrica.Conciencia centrada en el mundo.
Objetos.Proceso
Tiempo absoluto.Tiempo relativo.
Causalidad lineal.Simultaneidad.
Atención enfocada, límites perceptivos y cognoscitivos.Atención difusa, límites borrosos.
Pensamiento lógico razonamiento.Paralogismo, intuición, fantasía.
Lo formal domina lo sensual.Lo sensual domina lo formal.
Pasado o futuro.Ahora.
Comunicación: Lenguaje.Música, arte, poesía.
Sistema nervioso simpático.Sistema parasimpático.
Dominio del hemisferio izquierdo.Dominio del hemisferio derecho.
Aumento de ondas beta y disminución de ondas alfa y theta.Disminución de ondas beta y aumento de ondas alfa y theta.

La forma objeto está orientada hacia la adquisición y el control, su motivación es incompatible con el conocimiento de una realidad unificada e interconectada. Se necesitaría una base motivadora diferente que permitiera percibir los vínculos entre las personas y las cosas. Las virtudes practicadas en forma desinteresada, permiten que la consciencia acceda a esa otra percepción, porque hay una relación entre motivación, forma de consciencia y percepción intuitiva. Los deseos de conseguir algún beneficio con un comportamiento virtuoso, como sucede en algunas religiones formales, son opuestos al desarrollo de la percepción intuitiva.