En el Taoísmo este es el origen de “Las Diez Mil Cosas”: la interacción de estos dos tipos de movimiento a través de la mediación de esta tercera fuerza, que en el yin/yang está simbolizada por el todo, en tanto que el blanco y el negro son cada uno un diferente movimiento. Así, en ese sentido hay dos mundos, dos tipos de corriente, y cuando se habla de estos eventos, tan pronto como nos introducimos en el reino de la consciencia, ello nos lleva al problema de las acumulaciones y dispersiones de energía que se observan en el mundo natural, Esto también debe ocurrir en el mundo de la consciencia. Cuando decimos consciencia en la enseñanzas antiguas, no estamos hablando de una sola clase de ella, sino de muchos niveles, tal como cuando Ud. dice energía material, Ud. no está solamente hablando de un, grado de energía, sino de diferentes tipos o niveles de energía. Así, este evento sutil, es un movimiento de propagación de energía? 0 es desarrollo o reunión? Es importante para Ud. conocerlo? Estoy buscando un puente aquí. Porque tan pronto como entra al mundo de la consciencia, Ud. entra a las interrogantes de los estados de consciencia, de los niveles de consciencia.

G.C: La analogía más cercana que puedo encontrar en mi propio pensamiento a lo que parece Ud. estar diciendo es la noción de orden y desorden.

La teoría en la que uno de mis colegas y yo hemos estado trabajando por muchos años con estos gráficos, está en conjunción con la noción de complicación. Hay un sentido preciso en el que caracterizamos cuán compleja es una colección de gráficos. Creo que la línea del tiempo – el tiempo difiere del espacio de muchas maneras, una importante es que parece tener una dirección – será finalmente entendida en términos del desarrollo de la complicación.

J.N: No más azar. pero más complicación.

G.C: Ese es el punto más peliagudo, porque nuestra noción de complejidad se aplica al mundo cuántico, Estamos describiendo fenómenos en base a eventos discontinuos que generan complejidad creciente (5). Pero es también claro que la complejidad cuántica desarrolla la simplicidad Cartesiana/Newtoniana. La noción Cartesiana de un objeto es un ejemplo estándar. Hay algo simple acerca de un objeto Cartesiano que mantiene su integridad, pero desde el punto de vista de la física cuántica es una cosa enormemente compleja. El significado de la forma de un objeto emerge a través de la complejidad. Entre el dominio cuántico y el dominio de la realidad objetiva Cartesiana, el significado de simplicidad y complejidad se invierte. A medida que las cosas se vuelven más complicadas en el dominio cuántico, ellas se vuelven más simples en el mundo Cartesiano objetivo.