Aun más, un cierto número de ellos, no habiendo ni siquiera retenido una técnica de relajación o de recogimiento que le proporcionaría al menos un respiro fisiológico, terminan en las drogas, que los compensan de la frustración de haber corrido en vano tras la iluminación por meses o años. Jamás se repetirá bastante que la iluminación, el nirvana, el satori, el éxtasis, etc. son situaciones de excepción. No es conveniente, para no importa quién, buscarlas a todo trance. Ellas son en muchos grupos la zanahoria que los líderes de estas sectas agitan delante de la nariz de sus prosélitos.

Se les promete también los Poderes: ustedes llegarán a ser telepáticos, se desdoblarán y viajarán en el plano Astral… La adquisición de Poderes es, para la inmensa mayoría de los aficionados al Espacio interior, un fin en sí mismo. Ellos destruyen su equilibrio psíquico por una búsqueda desenfrenada y no supervisada. Sólo un verdadero guía puede permitir esta clase de práctica sin peligro para el sujeto. Y los verdaderos guías son muy escasos… Además, ellos no prometerán jamás Poderes que, sépase bien, son más una hipertrofia del psiquismo que un real avance espiritual, salvo casos excepcionales.

En comparación con los Poderes, aprender a vivir en este lugar y en este tiempo pareciera un fin limitado y utilitario. Pero sólo Dios sabe si las coordenadas del lugar y el tiempo se extenderán realmente,
acrecentando vertiginosamente las perspectivas.

Sin embargo, no se encuentra hoy día en Occidente un movimiento que pretenda enseñarnos esta cosa simple o, más bien, hacernos descubrirla dentro de nosotros.

Es evidente que algunos son salvados, echan raíces, marchan con firmeza en la vida, progresan, viven, encuentran la alegría. Es evidente, también, que en cada uno de estos movimientos, en cada una de estas sectas, se encuentra un poco de la Verdad. Usemos una imagen. Los Centros iniciáticos son los alvéolos pulmonares del universo. Es gracias a ellos, y por ellos, que el oxígeno es aportado a la circulación sanguínea en este gran organismo y que los desechos son eliminados. Gracias a ellos, el conocimiento regenera y nutre la vida, la limpieza se produce, evacuando todo lo que inevitablemente se descompone, se degrada, se deteriora y debe ser eliminado, en caso contrario, el organismo se asfixia y sufre.