Todos estos alvéolos pulmonares no funcionan al mismo tiempo, sino que cuando uno de ellos se cierra, el mundo se asfixia un poco. El se asfixia tanto más rápido cuanto al oxígeno aportado por el Centro iniciático en la época de su plenitud se mezcla a menudo la polución espiritual. El oxígeno no tiene siempre el mismo rendimiento ni la misma pureza. En efecto la vida del Centro sigue el mismo ciclo que todo lo que existe aquí abajo: noche/día, inspiración/expiración, manifestación/desaparición. Que un Centro iniciático desaparezca no significa que deje de existir, sino que su manifestación en el mundo cesa por.. cincuenta años… o cinco siglos. El ejemplo de la enseñanza de Gurdjieff es característico: se trataba de la nueva manifestación de un Centro iniciático antiguo, en un tiempo y en un lugar diferente de su anterior manifestación. Su enseñanza es igualmente característica de otro aspecto de la vida de un Centro iniciático, que es justamente la aparición de la polución mezclada al oxígeno,

Esta situación se produce cuando, en la enseñanza recibida por un heredero, hay “huecos”, y el heredero llena estos huecos con explicaciones o técnicas, sea de su invención, sea de otra tradición ya degradada. El punto débil del Centro es el heredero, el individuo por medio del cual él se manifiesta, (pueden a veces ser varios). Si él no responde a leyes muy rigurosas – rechazo de concesiones a la celebridad, al dinero, o a cualquier otra forma de dominio – y si no se dan las condiciones precisas en el mundo, la polución espiritual se produce, el oxígeno está mezclado, la limpieza no se hace, la enseñanza pierde su fuerza, su coherencia, su grandeza. El alvéolo pulmonar produce cada vez menos trabajo eficaz, el organismo da signos de fatiga. Otros continuadores aparecen, cada uno con una doctrina un poco más alejada de la tradición original. Entonces otros alvéolos comienzan a tomar el relevo y se manifiestan a su turno. Esta explicación permite comprender un aspecto del Nuevo Profetismo raramente tomado en consideración.