“Todo lo experimentado durante este estado no ordinario de consciencia permite que el individuo logre una expansión de consciencia. Esta apertura sucede igual como se abre una flor, ya que no es un crecimiento provocado por la voluntad egoica, sino que, muy por el contrario, es el efecto producido por una fuerza generadora.”

“Mis primeros acercamientos en terapia con imaginería músico inducida se iniciaron en la práctica con el método de Bonny que traje del Mid-Atlantic-Institute (Virginia). Sobre esta base, más el bagaje logrado en los trabajos con Grof y otros, he desarrollado nuevas ideas en un estilo personal. Si bien es cierto que las bases nacieron de la experimentación con todas estas teorías a través de sesiones programadas con el objeto de realizar terapias, puedo percibir con extrema claridad que mi búsqueda por lo mágico y misterioso del sonido continúa, convirtiéndose -como es de desear- en un camino abierto. Lo que más me alienta en la búsqueda es la posibilidad de entrar a través de la música a este potencial psíquico. Es muy interesante darse cuenta que las leyes de la música entran en concordancia, o rigen, igual como lo hace la naturaleza. No debemos olvidar que detrás de cada elemento creado está la vibración sonora que se va materializando en distintos grados de densidad, de este modo podemos entender que nuestro propio cuerpo es un instrumento en constante vibración. El constatar esto nos permite entender que el sonido musical nos hace vibrar como instrumento y hablar desde las cuerdas del alma, es decir, resonamos o sonamos con esa música en una vibración no rutinaria, lo que nos permite entrar en una próxima octava y de allí a otra o de un nivel a otro nivel de consciencia.”

Lo mágico del sonido es que es vida. A veces esta vida se nos manifiesta en sonidos o música audible, pero no debemos olvidar que aun en el silencio están presentes las vibraciones no audibles o matriz indiferenciada de la música, llamadas sobretonos. Los sobretonos son los arquetipos del sonido, en ellos está lo primigenio, la semilla de todo. El sobretono es copartícipe de la música, nunca está ausente sino que va sosteniendo los sonidos audibles y corresponde a lo que los sabios orientales llamaron palpitación divina no audible, Todo esto me hace sentir la necesidad de seguir indagando, más que en la terapia propiamente tal, en la búsqueda más profunda que va en el camino de reconectar con las cuerdas del alma.