Nuestro condicionamiento e ignorancia no nos permite ver más allá del ámbito de nuestros propios intereses, y eso nos cierra a todas las otras vidas, las que también son, verdaderamente, nuestra vida. Por esta razón es que la filosofía Budista equipara las nociones de vacuidad e interdependencia.

Este vacío o no-yo no es una negación de la individualidad; es una negación del falso concepto que tenemos de una existencia separada, de un ego encapsulado en la piel. Y cuando logramos ver a través de él, estamos abiertos a la interdependencia de todos los fenómenos. Reconocemos que nuestro ser es un “inter-ser”, un ser interconectado cuya definición no está constituida por límites que lo separen de todas las otras cosas.

Stephen Batchelor.

Traducido y extractado por Silvia Rodríguez de
Maurice Ash.- Essays in Spirituality and Ecology
Associated Publishers Group
USA