Por último, tenemos la esfera del Reino o Malkuth, en donde se concretiza toda la creación. Ella es la resultante de la síntesis de todas las manifestaciones superiores, debido a ello es que uno de sus colores es el negro, síntesis de toda la escala cromática que se encuentra presente en toda las demás esferas.

Hasta el momento hemos analizado el Arbol de la Vida desde la perspectiva involutiva o descendente. Corresponde también analizarla desde el punto de vista ascendente, partiendo desde el plano físico (el Reino), que microscópicamente corresponde a nuestro propio cuerpo físico, el que debe ser cuidado como corresponde, armonizando el aspecto de la alimentación, respiración y salud, puesto que la armonía y buen funcionamiento de nuestro cuerpo nos posibilitará tener un desarrollo equilibrado en los demás planos.

Luego continúa un trabajo que es trascendente para nuestro desarrollo personal y que se refiere al aspecto etérico o electromagnético (el Fundamento), plano que si bien tiene directa relación con el cuerpo físico, al momento de verlo como plano de consciencia, nos puede jugar muy malas pasadas y creer que la persona está muy adelantada en la conexión con los planos sutiles y no ser más que meras respuestas de los planos inconscientes del propio estudiante. Por ello que uno de los símbolos que encontramos en esta esfera es la Luna, que no tiene una luz propia, sino que es solamente el reflejo de luces exteriores a ella y que , sin embargo, es capaz de fascinar a muchos con su luminosidad. Así como nos puede llevar hacia el interior de nuestro propio templo, también nos puede llevar, con su imaginería distorsionada a la hechicería y la magia negra.

Sin embargo, superada esta fase, que en términos hindúes, se denomina maya, viene el trabajo en los planos más elevados de la personalidad, el equilibrio emocional, simbolizado por la diosa Venus en la esfera de la Victoria, y el mental concreto, simbolizado por el dios Mercurio en la esfera de la Gloria. Sin duda en el trabajo de los estudiantes es necesario el manejo superior de estos dos aspectos que necesariamente nos posibilitan el trabajo con la mente abstracta que se desarrolla principalmente a través de la esfera de la Armonía, simbolizada por el sol. De lo contrario, nos llevarían al espejismo y la ilusión, respectivamente, sin poder acceder a los planos superiores.