La Astrofísica.- El big-bang no es la prueba de un comienzo del universo, porque no es posible remontarse más allá del tiempo de Planck (10 -43 segundos “después” de un comienzo supuesto); pero él hace que esta hipótesis sea al menos tan probable como su contraria, según lo dijo Xuan Thuan: “La noción de creación introducida en el pensamiento cosmológico por santo Tomás de Aquino en el siglo XIII – después desechada con desdén por Laplace y sus sucesores – encontraría así un soporte científico en el momento en que menos se lo esperaba”. Por el contrario, la existencia de una reglamentación particularmente precisa del universo sin la cual la vida no hubiera podido aparecer, plantea directamente la cuestión del sentido. Es sobre él que el físico de Princeton, Freeman Dyson, se apoya para responder a la pregunta fundamental, la de nuestra relación con el Universo: “Yo no me siento extranjero en el Universo; mientras más examino y estudio en detalle su arquitectura, más descubro pruebas de que él esperaba sin duda nuestra venida”, contradiciendo así directamente a Monod, quien afirmaba: “El hombre sabe por fin que está solo en la inmensidad indiferente del Universo de donde él ha emergido por azar”.

La Biología.- En la visión darwiniana y neo-darwiniana la vida es un largo río tranquilo”, un continuum donde no existe verdaderamente la noción de especie, siendo continua e insensible la transformación de una especie en otra. Bajo la evidencia de hechos ligados a la anatomía comparada como a la paleontología, las teorías actuales de la evolución han debido revisar este juicio. Así Stephen ]ay Gould nos dice que la evolución se parece más bien a la vida de un policía: largos períodos de inactividad entrecortados por algunos minutos de terror. También un paleontólogo como Roberto Fondi, un biólogo molecular como Michael Denton defienden una concepción como esa, en la que son los tipos (hombre, perro, mariposa, callampa … ) que existen y no habría intermediarios entre ellos. Pero cómo podría ser el paso de un tipo a otro un fruto del azar? Este concepto ha sido fuertemente reforzado por los trabajos de Anne Dambricourt mostrando la existencia de embriogénesis fundamentales”, verdaderos “planos de organización” sobre los cuales reposan los tipos.