Es aquí que interviene el postulado. El consiste en afirmar que la ciencia no conocerá jamás un estado de indeterminismo comparable al existente antes de nuestra civilización – el cielo que puede caernos sobre la cabeza – ni el estado de indeterminismo absoluto que hemos conocido al comienzo del presente siglo.

Si se confeccionara un gráfico para mostrar la evolución de las concepciones científicas entre las nociones de determinismo e indeterminismo, se vería a la curva estabilizarse al medio del gráfico, lo que correspondería a una visión del mundo que yo llamaría ” semi- determinada”.

En función de un postulado como ese, aun si es concebido de una manera muy diferente, este “otro nivel de realidad” existiría siempre, una vez sobrepasada la etapa del desconocimiento científico y de la ilusión de la omnisciencia.

Algunos protestarán exclamando que no se podrían asignar límites a la ciencia. Es aquí que interviene el teorema. El teorema de Godel, uno de los postulados más importantes de este siglo, afirma justamente que todo sistema finito de axiomas contiene al menos una proposición indescifrable”. Se puede decir que se trata aquí de la demostración que no se podría jamás demostrar.

Auto organización e incompletitud:

Henos aquí con nuestros síntomas de sentido. Pero es necesario hacer notar que el sentido buscado puede ser de dos naturalezas diferentes. Ya sea que se trate de un sentido que no existe previo al mundo sino que se construye con él (el sentido de la relación del hombre con el mundo); entonces se trata de la idea de la auto organización, o de un sentido situado “en los márgenes del mundo”, según la expresión de Wittgenstein, es decir, proveniente del “Todo Otro” de la teología judeo- cristiana. He llamado a esto la “escuela de la incompletitud”, porque ella postula la irremediable “incompletitud” del mundo aprehensible. No quiero caer en el reduccionismo colocando etiquetas sobre las personas, pero la gran mayoría de los científicos que participan en lo que se llama el “nuevo paradigma” puede repartirse en forma más o menos equitativa en una o la otra de estas escuelas.