Lao Tzé dice que Tao no es sino una palabra útil para nombrar al Innominado. Nada puede decirse de Él que no menoscabe su plenitud. Es la Ultima Causa. Tai chi, la mónada, la razón principal del cosmos; es también Tia I, el Gran Cambiador. Visto por el hombre, con su visión limitada, es también el Tien, el Cielo la fuente de la regularidad y el gobierno. Para un taoísta, nada está separado del Tao.

El Tao Te King dice: ” El universo tiene una causa anterior que puede llamarse Madre. Conoce a la Madre para que puedas conocer al Hijo, conoce al Hijo para que puedas entender a la Madre,” lo que quiere decir, es que el mundo de la forma no se entiende si no se conoce el Vacío, ni el Vacío se penetraría sin conocer el mundo de la forma. Se trata de dos aspectos del Uno.

La concepción taoísta del mundo supone que cada cosa o acontecimiento es lo que es, sólo en relación con las demás. La tierra y las más minúsculas partículas que habitan en ella, están inevitablemente “en concordancia”, con el sol, la luna y las estrellas. Recíprocamente, el sol no iluminaría si no hubiera ojos, y el universo no “existiría” si no hubiera consciencia y viceversa. Éste es el principio del “surgimiento mutuo”. El principio sostiene que si se deja que todas las cosas sigan su curso, la armonía del universo quedaría establecida, ya que cada proceso del mundo puede “realizarse”, sólo en relación con todos los otros. Así, el modo particular de cada cosa, es el modo “particular e inédito” del universo. Debido a su interdependencia mutua, todos los seres armonizarían si se les respeta y no se los fuerza a la conformidad con ninguna noción de orden arbitraria, artificial o abstracta.

El Tao es Wu-Tsé, (no ley), pero posee un orden que puede ser reconocido, pero no puede ser definido porque tiene demasiadas dimensiones y variables.

En su visión política, compara al estado con una maquinaria en que las ruedas hacen juego unas con otras. En los gobernados residen los conocimientos técnicos y en los gobernantes, el poder. La armonía social resulta de la perfecta fusión de ambos elementos. El papel de los gobernantes es servir a los gobernados.