El hecho es que existen en Oriente lugares en que el Trabajo o Camino se perpetúa con un fervor y un despliegue de fuerza activa, sensata, paciente y consecuente, con un espíritu de finalidad científica preciso, y que son enteramente ignorados por el pensador tosco, emotivo, o el buscador de sensaciones

En su mayor parte, esta actividad sigue el camino de su necesidad orgánica. En consecuencia, no se debe tratar de entrar en contacto con ella emprendiendo viajes optimistas, o haciéndose reclutar por un “maestro”, por más misterioso que parezca.

El Trabajo se concentró en Oriente durante numerosos siglos en razón de hechos muy reales y bien definidos. Uno de ellos es geográfico o físico. Otro, es que la comunidad en general tiene, bajo la forma de valores culturales retransmitidos, importantes elementos que pueden servir para incentivar el desarrollo del hombre. Estos elementos han perdido valor en Occidente a causa del impetuoso lanzamiento hacia el progreso a cualquier precio. No tienen valor monetario.

De tanto en tanto, existieron movimientos de enseñanza oculta del Oriente hacia Occidente, que formaron parte integrante de una necesidad orgánica. Pocas personas saben cómo y por qué se efectuó ese proceso. Uno similar tiene lugar en este momento, pero su importancia es enormemente mayor. Digamos que de cuando en cuando se hace necesario injertar una planta sobre la raíz que creció en un lugar determinado, y cuyos frutos han dejado de reproducirse. Puede ser necesario igualmente, sembrar una raíz completa en un lugar, de modo que los elementos necesarios para este desarrollo humano encuentren la función y expresión previstas.

Para comprender cómo y por qué se hace este trabajo, uno debe estar equipado para la comprensión, y la única manera de estarlo es comprometiéndose en lo que llamamos una situación de trabajo. El Trabajo es la actividad con sentido preciso, que desarrollan los individuos y grupos de personas que se consagran al Camino, bajo la égida de un maestro cuya misión es presidir este trabajo.

Donde no hay maestro, no hay situación de trabajo ni actividad real. Las personas que continúan repitiendo actos exteriores puestos en práctica por un antiguo maestro y que no han recibido esta misión, son simples autómatas. El secreto se protege solo, impidiendo la entrada a los que no son dignos. Hay que darse cuenta positivamente que el trabajo es efectuado por el maestro, conforme a la neta concepción que tiene de la situación en la que se encuentra. Esto significa que no hay libro, ni textos, ni sistemas, ni otro método que el que pertenece a la escuela del momento. Los ejercicios no son simples instrumentos con los que el maestro provee al grupo con que trabaja. Por el hecho de ser orgánico y de estar condicionado al intercambio que se hace en sí mismo, como por el medio ambiente cultural del momento, el trabajo no puede ser enseñado por la repetición y los dogmas. Sólo puede serlo en la medida en que las personas a quienes concierne se asocien constantemente entre ellas y utilicen situaciones existentes.

Hay muchas imitaciones y derivados que son un debilitamiento, y se distinguen del Trabajo verdadero desde el punto de vista antes expuesto, No es en los libros, ni repitiendo las cosas hechas o dichas por antiguos maestros, que se aprende. El Trabajo toma su expresión del conocimiento real, traducido por un maestro viviente, un modelo, con métodos que juzga oportuno emplear y que sólo él puede proveer a su comunidad. Todo lo que no contenga estos elementos, es absurdo.
Donde existe la enseñanza hay tres clases de personas:

1.- Las que han entrado en contacto con los principios de base que han sido enunciados, y que estudian esos principios esenciales.

2- Las que son admitidas en el cuadro de una de las formas del Trabajo en un grupo en vías de prepararse para un desarrollo consciente, despertando en ellas ciertas funciones y capacidades.

3.- Las que continúan activamente el cumplimiento de una función, como personas conscientes y están capacitadas para proseguir su evolución y, en algunos casos, la de otras personas.

Existen otros grupos, pero por razones de orden práctico estos tres se consideran los principales.

Para ser apto para formar parte aunque sea del primer grupo, es necesario estudiar textos fundamentales como éstos. Se debe recordar que la simple lectura de un texto y la tendencia a forzar la marcha sin descanso para llegar al estado siguiente, no es absolutamente la manera por la que obra este trabajo. Todo material que se relacione con él tiene la posibilidad de ser comprendido a diferentes niveles, El material debe estudiarse bajo diferentes aspectos, no partiendo de distintos puntos de vista. Ejemplo:

1.- Estudiar el material en función de su contenido evidente o su significado de hecho.

2.- Después, en función de la relación que tiene con nosotros, detectando los errores que el material podría corregir en el propio modo de pensar.

3.- En función de lo que puede comunicarnos, fuera de estos dos dominios. Hay que tratar de darse cuenta de que el material no es solamente una exposición formal, sino que contiene elementos que nos ayudarán a comprenderlo más profundamente.

Hay que recordar que sólo los sistemas repetitivos, artificiales o de imitación, están fundados sobre exageraciones como estas: retirarse del mundo, ejercer actividades complicadas y repetidas aprendidas de memoria, o seguir ciegamente ciertos modelos de pensamiento o acción. El Camino y el Trabajo se continúan en el seno de la vida normal. Su objeto es también mejorar la suerte y las capacidades del individuo en la sociedad ordinaria, así como también aumentar su percepción de la verdadera realidad. Este Camino no tiene nada en común con un estado monástico en cuanto tal, o el hecho de dar arbitrariamente directivas con el objeto de agitar o hacer sufrir a la gente. Todo el mundo debe hacer sacrificios cuando se trata de ajustarse a ideas y situaciones nuevas e inconfortables. Esta necesidad se hace sentir en cualquier actividad que tenga una finalidad.

La costumbre del sacrificio, por amor del sacrificio, o cualquier acción es mejor que ninguna, no tiene nada que ver con este trabajo, por muy instituida que pueda estar en otras comunidades, Solamente el sacrificio hecho con una finalidad precisa es sacrificio. Es estudio real, sólo el estudio de lo esencial. La Situación de Trabajo es la más importante de las situaciones humanas posibles: debe considerarse una actividad sagrada.

Kalendar

Más Información:
Lefort, Rafael.- Los Maestros de Gurdjieff.-Editorial Sufi
Shah, Omar Ali.- Sufismo Hoy.-Editorial Sufi
Shah, Omar Ali.- Sufismo en Occidente.- Editorial Sufi

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