Inteligencia subjetiva: Actúa sobre la realidad, transformándola de algún modo por medio de la imaginación y de la fantasía.

Inteligencia teórica: Es capaz de moverse dentro de un terreno conceptual, abstracto, hilvanando ideas, pensamientos, juicios, razonamientos. Su medio es la reflexión y la importancia del lenguaje es esencial, Abunda más en el individuo introvertido y también en el científico.

Inteligencia práctica: Significa capacidad para resolver un problema nuevo que surge de forma inesperada y que exige ensayar una solución inmediata. Se dispara en forma directa y eficaz, casi como un reflejo. Está al servicio de la acción y es propia de personas extravertidas, abiertas, comunicativas.

Inteligencia metódica: Es sistemática, precisa, sigue los pasos de una serie de premisas bien coordinadas, con argumentos firmes y contundentes. Todo es minucioso, prolijo, parejo, muestra un proceso muy ordenado en su funcionamiento.

Inteligencia analógica: En ella se recurre a equivalencias, similitudes, metáforas, comparaciones, como medios para expresar el pensamiento.

Inteligencia discursiva: Demuestra facilidad para expresarse verbalmente, con un estilo claro, bien definido – que impresiona al auditor – con el que consigue trasmitir un mensaje adecuado.

Inteligencia matemática: Generalmente va asociada a la inteligencia teórica. Nos recuerda que la matemática no forma hombres sabios sino que prudentes. Se basa en la ponderación de sus argumentos.

Inteligencia social: Permite mantener conversaciones con personas desconocidas sin
inhibirse; no bloquearse verbalmente ante una situación difícil; saber decir que no en forma determinante, sin dureza ni brusquedad; saber aceptar una broma pesada o una crítica sin manifestar fastidio ni molestia; poder mantener una conversación superficial, fluida y amena, sobre diversos temas en reuniones sociales en las que no se puede hablar en profundidad.

Inteligencia individual: Ella se manifiesta en una relación de tú a tú en la que se haya formado un ambiente de armonía e intimidad. Se da en las personas introvertidas, tímidas, obsesivas, con tendencia a una personalidad por evitación.