Las religiones de todas las razas incluyendo la cristiana, dan indicaciones que aparentemente corroboran estas ideas. Aceptémoslas como hipótesis comprobantes de la consumación del progreso evolutivo en el hombre y de su actuación para lograr la perfección. Busquemos pues la verdad hasta vivenciarla como un hecho de nuestra propia consciencia; toda fe religiosa expone la creencia de que los que buscan con fervor encuentran lo que buscan, por lo tanto, busquemos hasta que nuestra investigación nos lleve poco a poco a conseguir que la luz de la verdad nos ilumine el corazón y el cerebro. Así comprenderemos que el proceso de evolución ha dado por fruto el traer sucesivas expansiones de consciencia hasta llegar a la iluminación. Las iniciaciones y el 5 reino ya no serán una quimera o una utopía sino un hecho establecido en la consciencia del que hizo el esfuerzo por cerciorarse por sí mismo.

La aparición de la Jerarquía en el planeta Tierra
Hace unos 18 millones de años en la mitad de la época lemuriana, la tierra estaba poblada por hombres animales, los ejemplares más perfeccionados del 3er reino con un poderoso cuerpo físico, un cuerpo astral coordinado en sus sensaciones y un germen incipiente de mente rudimentaria al estilo de los mamíferos más desarrollados en la actualidad (perros, gatos, caballos, delfines). Había llegado a ser un receptáculo apropiado para la entrada de las entidades auto conscientes (mónadas) que habían esperado precisamente esa oportunidad durante largas edades. El reino humano, o 4 reino, vino a la existencia y el hombre, o yo inferior, comenzó su carrera. Este acontecimiento es lo que se llama individualización.

Junto con esto vinieron a la tierra 105 Grandes Seres Espirituales o “Kumaras”, desde el planeta Venus y fundaron la Jerarquía de los Hermanos de la Luz. Se distribuyeron las funciones y los procesos de evolución de todos los sectores de la naturaleza quedaron bajo la sabia y consciente guía de esa Fraternidad inicial.

Uno de los Kumaras, Sanat Kumara, quedó hasta hoy como el representante del Logos Planetario en la tierra. Es el Señor del Mundo, el Sumo Avatar, el Anciano de los Días, Melquisedec, el Joven de los Veranos Eternos. Junto con otros 6 kumaras constituyen la Cámara del Concilio, autoridad máxima de la Jerarquía entonces y ahora. Existen en un lugar llamado Shamballa situado en el plano etérico sobre el desierto de Gobi.