A primera vista, y en un determinado nivel, entiendo y reconozco el objetivo pretendido por Rowan con esta distinción pero, a otro nivel, no coincido con el modo en que tanto Green y Green como Rowan lo conceptualizan. Green y Green, por su parte, afirman que esa diferencia se asienta básicamente en la existente entre lo divino y lo no divino, una postura que, por diversas razones, me parece bastante problemática. En primer lugar y, como ya hemos señalado, el interés que muchos tenemos por la psicología transpersonal no se limita tan sólo a lo divino o a lo espiritual tal y como habitualmente se lo concibe, sino que incluye a otros tipos de experiencias (como las “a través”, los sueños lúcidos, la inspiración creativa o las experiencias de amor y de fusión). Y, en segundo lugar y como reconoce el mismo Rowan, esta postura resulta bastante difícil de sostener, porque mal podría decirse que exista algo realmente no divino (Wilber, 1977). Más allá de esta reserva, sin embargo, Rowan coincide con la postura asumida por Green y Green, pero prefiere psicologizar la cuestión apelando a la distinción realizada por Wilber en su espectro de consciencia (1996) entre los niveles “sutil inferior” (psíquico) y “sutil superior” (arquetípico-divino), una distinción que, no obstante, acaba diluyendo paradójicamente la diferencia entre lo transpersonal y lo extrapersonal. Según Wilber, el nivel “sutil inferior” es (por definición y dentro del marco de referencia del modelo espectral) transpersonal, en el sentido de que se encuentra más allá del nivel de la individuación y autenticidad existencial del “centauro” y constituye, por tanto, un área legítima de la psicología transpersonal. Por más, pues, que Rowan afirme que su interés en lo transpersonal trascienda los niveles psíquico o sutil inferior, ello no significa que lo sutil inferior sea extrapersonal en lugar de transpersonal, y tampoco justifica, en consecuencia, su exclusión del campo de la psicología transpersonal.

Por más interesante que sea, pues, establecer una distinción entre lo extrapersonal y lo transpersonal, creo que deberíamos conceptualizarla de un modo diferente al propuesto por Rowan y Green y Green.