Dentro de este marco, los síntomas de una enfermedad son signos que indican el ajuste o no al sendero que conduce al alma por el “recto camino de la evolución”.

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Emociones Negativas y Terapia Floral:

Bach percibió la oscuridad interior del ser humano.  Reconoció la importancia de las emociones destructivas como la depresión, la envidia, la culpa, el resentimiento, el odio y el miedo entre otras.  Conjuntamente con otros pioneros de la medicina psicosomática, se dio cuenta del efecto devastador que las actitudes y las emociones  en desequilibrio tienen sobre el cuerpo humano.  Sin embargo, Bach fue aún más allá al saber que la verdadera salud se basa en una conexión de la propia vida y del destino personal con un propósito superior.  Más aún, comprendió que las sustancias capaces de promover el cambio profundo en el alma y el cuerpo humano pueden encontrarse en la naturaleza misma.

Las esencias florales, por contraste, dejan el alma en libertad;  alientan en lugar de forzar el cambio, ejerciendo su efecto por resonancia vibracional en lugar de la intervención bioquímica.   Su efecto es evocativo, similar al impacto de una conversación con un amigo sabio a quien le importamos.  Las esencias estimulan un diálogo interior con los aspectos escondidos del yo, despertando arquetipos psicológicos profundos y posibilitándonos a acceder a su mensaje.   Como resultado de ese “hablarle a nuestra alma”, se producen cambios emocionales y mentales muy profundos, que pueden luego también producir alteraciones fisiológicas.  Pero estos cambios no vienen impuestos desde el exterior; tienen lugar desde dentro de nosotros, a través de nuestra propia experiencia y esfuerzo.

Las esencias florales son catalizadores que estimulan y energizan el proceso de transformación interior, mientras que nos dejan libres para desarrollar nuestras capacidades innatas.   Su uso es más adecuado en un contexto de desarrollo interior a través de la autoobservación, el diálogo y el asesoramiento.   Por tal motivo, no son usadas para tratar enfermedades en particular.   Antes bien, las esencias florales nos ayudan a aprender las lecciones de cualquier dolencia, para enfrentar los desafíos que se le presentan a nuestra alma por vía del sufrimiento y el dolor emocional y físico, para así transformar nuestras vidas.  Tal metamorfosis promotora de salud puede eliminar en forma natural muchos síntomas físicos dolorosos, pero el objetivo primario sigue siendo la evolución del alma.  A diferencia de los medicamentos calmantes del dolor y supresores del síntoma, que pueden crear dependencia a largo plazo cuando se usan para controlar estados crónicos, las esencias florales estimulan cambios duraderos en la conciencia, que continúan siendo parte de nuestras vidas luego de dejar de tomar las esencias.