Cada paciente que  consulta, cada ser humano que transita por el mundo, necesita alcanzar un cierta coexistencia (armonía) entre los tensores polares que lo hace ser lo que es. Este antagonismo la ciencia lo expresa de muchas maneras. Por ejemplo, la Antropología estructural habla de naturaleza y cultura, el Psicoanálisis de inconsciente y consciente, la Psicología Jungiana de arquetipo y símbolo, la Física de partícula y onda, la Medicina Tradicional China de Yin y Yang. Nuestra vida cotidiana, casi inadvertidamente, funciona en términos de bueno o malo, hombre mujer, Dios diablo, blanco negro, luminoso oscuro, alto bajo, propio ajeno, izquierda derecha. Nuestro cuerpo vive en diástole y sístole, tensión y relajación, inspiración y expiración y nuestros sistemas y órganos hacen antagonismos entre ellos y todo para producir el movimiento de la vida. Así el corazón y el hígado tienen una relación emocional y orgánica de necesidad dispar, como ejemplo.

Del mismo modo la sombra se enfrenta a la máscara, como la resistencia de una enamorada que crea una mayor corriente de atracción con su negativa a dejarse conocer.

 

Integración de  la Sombra:

Esto supone comenzar conscientemente el proceso de individuación reconociendo y vivenciando los contenidos de nuestro inconsciente personal.  Percibir la sombra es como mirarse en un espejo que nos muestra los recovecos de nuestro inconsciente personal, y, por lo tanto, aceptar la sombra es aceptar el “ser inferior” que habita en nuestro interior.

La sombra que todavía no ha sido integrada en la conciencia origina multitud de proyecciones. La sombra proyectada es la causante de la gran mayoría de los actos cotidianos en los que la intercomunicación es obstruida por “ruidos” psíquicos. Acusamos a los demás de defectos que anidan en nuestro interior y que no nos gusta reconocerlos.  Entrar en contacto con la sombra es el paso inicial del proceso terapéutico.

Es aceptar que somos dos y que “ambos dossomos “uno mismo”. Que todo Vervain en la personalidad esconde un Water Violet en su sombra, que todo Rock Water un Cherry Plum como todo Vine un Centaury y que el trabajo floral consiste, en una buena parte, en lograr que la persona reconozca lo que proyecta fuera de sí y considere sus síntomas, sus vínculos y sus sueños como espejos que le devuelven la madera de que esta hecha su alma.