Podemos nombrar algunos cuadros típicos, cada uno de los cuales al ser recordado, nos inspira o hace evocar sus propias emociones y consecuente conducta. Existe el cuadro “Puritano”, que representa la vida como un estricto y estrecho colegio. Esto evoca la actitud del nervioso escolar en constante presencia del severo maestro. Otro es el cuadro ” Pagano” de la vida, como una orgía de dioses griegos invitando a los hombre a beber y festejar con ellos. La visión “Seria” de la vida imagina a “Dios” luchando con unas casi impotentes fuerzas por la redención de la materia. La emoción o actitud evocada es del tipo de “ayudando al pobre Padre”. La visión “Científica” aprecia la vida como un mecanismo insignificante que no va a ninguna parte. La visión “Estética” estima la vida como un artista, produciendo y exhibiendo obras de arte, con el hombre como su espectador apreciativo. Y así, cada visión es diseñada para evocar una actitud o respuesta emocional útil para alguien u otros, ya sean los predicadores o sus congregaciones.

Puede ser que cada visión, a su tiempo, sea útil; pero, para la mayoría de nosotros, en los tiempos actuales, la imagen de la vida como un gimnasio es un tónico muy necesario. Compare la diferencia en su actitud – respuesta emocional – al entrar a un gimnasio respecto de entrar en, digamos, un cabaret, un salón de conferencias, o una casa en duelo. Trate de darse cuenta de cómo realmente se siente. En un gimnasio usted está motivado por la intención de fortalecerse, disfrutando las dificultades que usted mismo elige afrontar. Se va sintiendo cada vez más vigoroso y eficaz. La concepción griega clásica de la vida era exactamente esa. Todo el mundo sabe que el Gimnasio, con sus conferencias y discusiones tanto como por el ejercicio físico, fue la institución más popular de la Grecia Pitagórica. Lo que no es tan bien conocido es que para los griegos el Gimnasio fue un símbolo de la vida por sí mismo. Sus dioses manejaban este planeta como un gimnasio para el ejercicio de los hombres, y todas las experiencias debían ser consideradas como movimientos, jugadas, intervalos, luchas, carreras, competencias, etc. Los modernos encontrarán lo que los antiguos encontraron en esta imagen de la vida: la evocación de una emoción creativa.