Las ciencia occidental, la cual está muy atrasada en ciertos aspectos, sólo recientemente ha descubierto que las ratas pueden ser entrenadas para controlar ciertas funciones autónomas y que inclusive el hombre, el que en ciertos aspectos no es tan listo como las ratas, puede ser entrenado en forma similar. Los científicos, por supuesto, usan baterías de electrodos para producir lo que ellos llaman retroalimentación autónoma. Con estas ayudas más o menos elaboradas, la gente puede aprender a controlar el ritmo del corazón, la acidez estomacal y otros fenómenos físicos que los Hatha yogis han sabido controlar durante siglos.

Uno de los principales beneficios conferidos por el Hatha Yoga es una condición que puede ser descrita como “supersalud”. El Hatha yogi prácticamente nunca se enferma. Sus funciones están armonizadas y él sabe como mantenerlas armonizadas. La práctica constante de ciertos ejercicios básicos de Hatha Yoga es la mejor receta que existe para la perfecta salud. Desafortunadamente para el hombre moderno, que es muy perezoso y que confía en las máquinas para que hagan los esfuerzos por él, los ejercicios son difíciles de dominar y deben ser hechos con infalible regularidad para que tengan efecto. Esta es la verdad en todos los ejercicios de yoga.

Jnana Yoga es el yoga del intelecto. Desde el punto de vista del Jnana Yoga, lo que el hombre llama su mente es poco más que un instrumento para la creación de ilusiones. Antes de que una persona pueda siquiera comenzar a aproximarse a la realidad, debe aprender a silenciar su mente inferior, a detener el interminable flujo de pensamientos asociativos, las conversaciones internas, las imaginaciones, los sueños y chácharas que lo mantienen en perpetuo estado de ruido interior. En orden a “pensar”, en realidad, debe primero aprender a detener sus pensamientos.

Este ejercicio de detener los pensamientos es tan fundamental que sería un error considerarlo sólo un aspecto del Jnana Yoga. Es básico para todas las formas de yoga. Lo que el Jnana Yoga enseña es que el hombre, además de tener una mente inferior, que crea ilusiones, tiene también una mente superior, la que es llamada en sánscrito “Buddhi”. Es una facultad que el hombre habitualmente no usa, la cual lo capacitará para penetrar el velo de Maya creado por la mente inferior.