Una de las primeras cosas que un estudiante de Jnana Yoga aprende es una profunda desconfianza en las palabras y en el pensamiento verbalizado. La mente inferior, que es una pieza de ingeniería horriblemente ineficiente, tiende a ser hipnotizada completamente por las palabras. Algunos de los más desastrosos conflictos en las historia de la humanidad han resultado de esta hipnosis verbal. Guerras entre los fieles y los infieles, los ortodoxos y los herejes, los comunistas y los fascistas, fueron todas disputas por las palabras. Una y otra vez, culturas enteras han sido arruinadas a causa de oscuros argumentos teológicos definidos en palabras que ni uno ni otro bando podrían entender. La tendencia de la mente inferior a hipnotizarse con las palabras, junto a su extrema credulidad y sugestionabilidad, son los más desastrosos defectos de las máquina humana. Habiendo aprendido a detener el pensamiento verbal, el estudiante de Jnana Yoga aprende a continuación a usar instrumentos totalmente diferentes para pensar. Estos instrumentos toman las forma de ciertos cuadros o diagramas. En sánscrito son llamado “yantras”, y en magia transcendental se les llama “arcanos”. Un mandala, por ejemplo, es un diagrama de ese tipo. Hay muchos otros, como el Gran Arcano del Tarot. Este contiene una gran cantidad de información, aunque las cartas no están completas en sí mismas. Una de las pesquisas de los estudiantes de magia transcendental era encontrar el Arcano Universal, el símbolo supremo que daría al mago poder y conocimiento. Se supone que en el anillo del Rey Salomón estaba escrito este gran símbolo, pero el anillo se perdió y con él el gran símbolo. En todo caso, el Jnana Yoga enseña al hombre a pensar en categorías totalmente nuevas.

El Bhakti Yoga es el yoga de la emoción religiosa. Para cierta gente, ella es una fuerza muy poderosa. Como la mayoría de las fuerzas poderosas, la emoción religiosa puede actuar creativa o destructivamente. Algunas de las más repugnantes manifestaciones de crueldad humana han resultado de una combinación de emoción religiosa destructiva con la hipnosis verbal de la mente inferior. Los seguidores de tres grandes religiones: Cristianismo, Islamismo y Judaísmo, siempre han sido especialmente inclinados a esta enfermedad. Se han derramado océanos de sangre en el nombre de estas religiones. Los cristianos degollaron musulmanes y los musulmanes mataron cristianos, para no mencionar hindúes ni budistas. Ambos hicieron matanzas de judíos, quienes ciertamente también los habrían matado a ellos, si hubieran estado mejor armados y organizados.