Toda esta destrucción resultó del hecho de que los seguidores de estas religiones usaban diferentes nombres para denominar a Dios, y tenían diferentes teorías acerca de sus atributos, teorías que ninguno de ellos podría comprobar y que eran igualmente erróneas. La función del Bhakti Yoga es enseñar al practicante a ir más allá de las teorías y a ver a Dios en todas las cosas. Sobre todo el Bhakti Yoga entrena al hombre para transmutar sus emociones negativas. El Sermón de la Montaña es un tratado sobre Bhakti Yoga. Es una forma de yoga muy difícil. La gente no quiere renunciar a sus emociones negativas. Son indulgentes hacia ellas y las justifican. Y muchos aspectos de nuestra cultura actual alientan esta indulgencia al inundarnos con interminables historias de violencia y crimen que los jóvenes absorben ansiosamente, antes incluso de saber hablar.

El Karma Yoga es el yoga de la acción, Se aplica especialmente a la tercera etapa de la vida, la etapa del dueño de casa. Durante esta etapa, el hombre y la mujer se ven necesariamente envueltos en gran actividad. Como resultado de ello, tienden a perder de vista sus aspiraciones internas para estar totalmente preocupados por las externas, a menudo bastante mezquinas. El Karma Yoga enseña a sus practicantes como permanecer desapegados en medio de las actividad. Enseña que todo pasa en concordancia con ciertas leyes, y que el hombre tiene muy poco control sobre los acontecimientos porque comprende muy poco de estas leyes. El estudiante es enseñado a observarse a sí mismo como un vehículo a través del cual operan ciertas fuerzas. A menos que esté alerta, no tiene control sobre estas fuerzas. Ellas lo impulsarán a hacer ciertas cosas incluso contra su voluntad. Comienza a darse cuenta de que es un muy pequeño engranaje en una máquina muy grande y que, si quiere evitar ser triturado, debe estar atento a lo que está haciendo. Además el Karma Yoga está basado en una paradoja. Al mismo tiempo que dice ” Sólo aquel que está cegado por el egoísmo piensa: Yo soy el hacedor”, también exige que una persona se haga responsable por sus actos, que sepa lo que hace y porqué.