El es también más creativo, en un cierto sentido. Su entendimiento y comportamiento, aparte de su gran autoconflanza y carencia de dudas, puede automoldearse sin interferencias, de manera taoísta, o en aquella actitud flexible que los psicólogos Gestálticos han descrito, respecto de una situación intrínsecamente problemática o no, en el allá afuera: más que actuar en forma autocentrada, hacerlo en términos establecidos por la naturaleza per se de la misión, o del deber (Frankl), o del juego. Es por lo tanto más improvisado, más repentino, más creativo, más inesperado, novedoso, fresco, desusado, directo, autónomo, inhabitual. Es asimismo menos preparado, planificado, diseñado, premeditado, ensayado, prepensado, en la medida que estas palabras implican programación previa de cualquier tipo.

Todo esto puede ser expresado aun de otra manera como el apogeo de la unicidad, individualidad o idiosincrasia. Si en teoría todas las personas son diferentes entre sí, ellas son más puramente diferentes
en las experiencias-cumbre. Si en muchos aspectos – sus roles – los hombres son intercambiables, en las experiencias-cumbre los roles desaparecen y la intercambiabilidad se vuelve ínfima. Lo que ellos sean en
el fondo, lo que signifique la expresión ser único, ellos son más de eso durante las experiencias-cumbre.

En ellas, el individuo está más aquí y ahora, más libre del pasado y del futuro en diversos sentidos, más todo ahí en la experiencia. Por ejemplo, ahora puede oír mejor que en otras ocasiones. Como está mucho menos rutinario y expectante, puede oír plenamente y sin contaminación por el lastre de expectativas basadas en anteriores situaciones (las que no pueden ser idénticas a la presente), o esperanzas, o aprensiones fundamentadas en la planificación del futuro (lo que significa considerar el presente sólo como un medio para ello en vez de un fin en sí mismo). Como también él está más allá del deseo, no necesita rotular lo que ocurra en términos de temor, odio o deseo. El no tiene que comparar lo que está aquí con lo que no lo está con el objeto de evaluarlo.