Cuando soñamos cosas, pensamientos, personas, etc. que no podemos adscribir a percepciones previas de la experiencia, se producen imágenes de recuerdos muy vívidos y quedan en la memoria por muchos años. Estos sueños pueden ejercer una profunda influencia en alguna actitud de nuestra vida consciente.

La sensación de familiaridad frente a lugares desconocidos o personas cuyo trato no nos es habitual, puede ser el origen de un sueño de este tipo. Estos sueños, surgen de nuestro karma o son transcripciones vagas de sueños anteriores. Sus raíces se hunden profundamente en encarnaciones previas y reviven acontecimientos sucedidos entonces.

Hay sueños que son más importantes porque se originan en un plano superior de la mente, muy superior al de la parte animal de nuestro ser. La persona que durante la vigilia, no responde al llamado de su Yo Superior, podría responden más fácilmente, durante las horas de sueño. Es así, porque su voluntad egoísta está más relajada y porque se encuentra más cerca de la fuente de la consciencia. Son sueños de orden superior y espiritual los que aportan buenos frutos cuando la persona despierta.

También hay sueños en los que una persona acostumbrada a vivir en el Yo Superior se presenta a un amigo, estudiante o partidario para darle ánimo, hacerle una advertencia o guiarlo durante una época crítica, que invariablemente se presenta en forma de visión, muy clara, en los momentos previos a la muerte.

La persona que haya logrado un completo control sobre sus impresiones sensoriales en su estado de vigilia habrá conseguido igual control de sus impresiones de su estado como durmiente. Su vida onírica será ordenada, coherente y racional.

Diferencias entre sueño y vigilia.
Una de las diferencias entre el sueño y la vigilia, es que éste no es tan vívido como aquella. Esta diferencia desaparece en sueños inferiores, pesadillas o en sueños superiores de experiencia estética o espiritual. Se debe a que en la vigilia, la mente se concentra en un foco menos difuso, se vive con más intensidad la experiencia.