La primera imagen amplia sobre el funcionamiento de ese mundo exterior fue creada por Sir Isaac Newton, que reunió las perspectivas de los primeros astrónomos en un modelo del universo estable y predecible. La matemática de Newton sugería que el mundo más amplio funcionaba de acuerdo con leyes naturales inmutables, leyes que podían darse por sentadas y ser utilizadas en forma práctica.

Descartes ya había planteado el argumento de que el universo en su totalidad -la órbita de la Tierra y los otros planetas que giren alrededor del Sol, la circulación de la atmósfera según patrones climáticos, la interdependencia de las especies animales y vegetales- funcionaba como una gran maquinaria cósmica, o como un mecanismo de relojería, siempre confiable y por entero desprovisto de influencia mística.

La matemática de Newton parecía probarlo. Y una vez que se estableció esta imagen holística de la física, todos creyeron que las otras disciplinas de la ciencia no tenían más que completar los detalles, descubrir los miniprocesos, los niveles más ínfimos y las fuentes que hacían funcionar el gran reloj. Cuando esto empezó a ocurrir, la ciencia fue especializándose cada vez más para organizar el universo físico, marcando subdivisiones más y más pequeñas y ahondando en los detalles para definir y explicar el mundo que nos rodea.

El dualismo cartesiano y la física newtoniana establecieron una posición filosófica que fue rápidamente adoptada como visión del mundo imperante para la era moderna. Esta visión propiciaba además un escepticismo empírico en el que nada referido al universo debía creerse a menos que se demostrara que existían experimentos cuantitativos incuestionables.

Después de Francis Bacon, la ciencia se volvió aún más secular y pragmática en su orientación y se apartó cada vez más de las cuestiones más profundas de la vida y el propósito espiritual de la especie humana. Si los presionaban, los científicos hacían referencia a una noción deísta de Dios, una deidad que había puesto el universo en funcionamiento al principio y dejaba que luego funcionara en su totalidad por medios mecánicos.