La contraindicación aparece en el caso de ciertos tipos que están demasiados predispuestos para ser afectados o impresionados por corazonadas, o por imaginaciones de un pretendido conocimiento, debido a que no tienen suficiente capacidad mental para poder ejercitar la necesaria discriminación y para desarrollar la fina habilidad para distinguir entre la intuición verdadera y la falsa. En estos casos, el desarrollo de la intuición deberá posponerse hasta llegar a la etapa en que las otras funciones complementarias y suplementarias hayan sido debidamente cultivadas. Aquí nos encontramos con la necesidad de ser capaces de verificar la validez de una intuición y saber como hacerlo.

La combinacion con otras técnicas

La combinación más importante es la de una actividad mental controlada y una capacidad mental de discriminar. Para usar una analogía, es un necesario y difícil matrimonio. A menudo es un matrimonio tormentoso que a veces termina en divorcio. Algunos ni siquiera lo llegan a considerar. Se contentan con usar sólo la intuición o sólo el intelecto. Aun cuando intentan comenzar este matrimonio se presentan diversas dificultades: en algunos casos una de las partes es muy autoritaria y devalúa y mantiene a la otra parte en sumisión. Cualquiera de las dos puede cometer este error, con todas las desventajas de la represión que trae consigo una manifiesta o latente rebelión. En otros casos hay una oscilación, una lucha entre las dos partes en la cual temporalmente una o la otra prevalece.

Muchos intelectuales se sienten de una u otra forma temerosos cuando una intuición interfiere en sus procesos de pensamiento. Desconfían de ella y la tratan en forma frívola; consciente o inconscientemente.

Para hablar en forma más directa de la verdadera relación que existe entre la intuición y el intelecto, la intuición es el avance creativo que nos lleva hacia la realidad. El intelecto necesita: Primero, desempeñar la valiosa y necesaria función de interpretar, de traducir, verbalizando en términos mentales aceptables, los resultados de la intuición. Segundo, verificar su validez. Tercero, coordinarla e incluirla en el contexto del conocimiento ya aceptado. Estas funciones son la correcta actividad del intelecto, sin tratar de asumir funciones que no le corresponden. Puede ser lograda perfectamente una fina relación armoniosa entre ambos, la que iría funcionando en un ritmo alternado: una percepción interna intuitiva, su interpretación intelectual, una siguiente intuición, su interpretación, y así sucesivamente.

Roberto Assagioli

Traducido y extractado por Angela Valladares de
Roberto Assagioli.- Psychosynthesis
Penguin Books
New York.- USA

Más Información:
Roberto Assagioli.- Ser Transpersonal.- Gaia

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