Monjes, hay dos extremos…

Monjes, hay dos extremos…

  Monjes, hay dos extremos que el hombre que ha renunciado a lo mundanal no debe seguir: por un lado, la autoindulgencia con los objetos del deseo sensual, lo que es inferior, vulgar e inútil. Por otro lado, la automortificación que no es sino dolorosa, indigna y...

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Mi alma y la suya.

Mi alma y la suya.

En vano tientas con solitario deleite a dos espíritus salvados de un mundo afligido; mi alma y la suya indisolublemente unidas en la sola tarea por la que hemos nacido, para elevar el mundo a Dios en Luz inmortal, para que descienda Dios a la Tierra vinimos. para...

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Retirarse a las Montañas

Retirarse a las Montañas

Retirarse a las montañas profundas, vivir en una pequeña ermita, sentado bajo un gran pino, tranquilo y sereno, practicar zazen, apacible y feliz, en la morada del monje ermitaño, vida simple y serena, verdadera belleza.  Poema Zen

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La Renuncia de Sí

La Renuncia de Sí

La oración más intensa, y verdaderamente la más poderosa para obtenerlo todo, es la que brota de un espíritu que ha renunciado a sí mismo. Cuanto más ha renunciado, más intensa es su oración, y tanto más dignas, útiles y elogiables son sus obras. Meister...

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