– Su necesidad de retiro es grande.

– Su lema: No molestar ni ser molestado. Prefiere dormir, trabajar y comer a solas.

– Su necesidad más fuerte: la independencia compulsiva e indiscriminada.

– Hipersensibilidad a la coacción, influencia, obligación, etc.

– No soporta la presión física como cuellos, collares, cinturones, zapatos, etc.

– El que otros esperen que haga ciertas cosas o proceda de un modo especial le provoca irritación y rebeldía.

– Considera los consejos como una dominación y se resiste a ellos.

Actitudes hacia sí mismo:

– Traza en torno a él una especie de círculo mágico donde nadie puede penetrar.

– Se observa con una especie de interés objetivo como si mirara una obra de arte.

Factores contradictorios:

– Sin embargo, si su desapego se rompe, busca frenéticamente afecto y protección y no soporta la soledad.

– Está dispuesto a plegarse a cualquier indignidad por una tendencia compulsiva de intimidad humana.

– Cualquier amenaza de dependencia le hará retirarse emocionalmente.

– La capacidad de creación puede ser una forma de salvación.

– Le da más importancia a la inteligencia que a las emociones.

– Las relaciones sexuales son muy importantes para el desapegado, son como un puente hacia los demás. Si no las tiene, las relaciones imaginarias las reemplazan.

– Está inconscientemente decidido a permanecer como es.

– Defiende con vigor su desapego si se lo atacan.

– La persona callada y reflexiva puede tener una cólera helada, y perder los estribos si atacan su independencia.

– Entre el amor y la independencia elige la independencia.

Resumen de los Tres Movimientos:

– Hacia los demás – tipo dócil – busca una relación amistosa entre el mundo y él.

– Contra la gente – tipo agresivo – se defiende ante un mundo competitivo.

– Aparte de la gente – tipo desapegado – espera serenidad e integridad.

Todas estas motivaciones son normales, el problema está en que en los tipos analizados anteriormente estas son tendencias compulsivas que producen angustia. Por ejemplo, el deseo de una soledad fecunda no es una neurosis. El desapego es recomendado en todas las grandes religiones, y puede ser de gran beneficio en un camino de crecimiento. El aislamiento voluntario es necesario en algunas de sus etapas para una mejor realización.

Sofía Roepke

Más Información:
Karen Horney.- Neurosis y Madurez.- Editorial Psique
Karen Horney.- Nuestros Conflictos Interiores.- Editorial Psique
Karen Horney.-La Personalidad Neurótica de Nuestro Tiempo.- Paidós