Consecuentemente, el problema no reside en la insuficiencia de la musculatura posterior, sino en su exceso de fuerza. No se trata, pues, de fortificar los músculos de la espalda, ya excesivamente contraídos, ni de ayudarles a sostener mejor las vértebras. Al contrario. Hay que estirar los músculos posteriores para que dejen de tirar de las vértebras, mantenidas en arco cóncavo.

Françoise Mézières explicó que el acortamiento de los músculos posteriores no se debía solamente al esfuerzo por mantenerse en equilibrio, sino a todos los movimientos de media y gran amplitud ejecutados por los brazos y las piernas, solidarios de la columna vertebral. Cada vez que levantamos los brazos por encima de los hombros, cada vez que apartamos las piernas más de cuarenta y cinco grados, los músculos de la espalda se acortan todavía más. El acortamiento, la contracción de los músculos posteriores, se acompaña siempre de la rotación interna de los miembros y asimismo del bloqueo del diafragma.

– Por lo tanto, es contra ese acortamiento contra lo que hay que luchar, amigos míos. Si, sabiendo eso, continúan queriendo fortificar la espalda de sus enfermos, volverla más tensa, serán ustedes peligrosos e irresponsables.

Pero lo esencial de su descubrimiento radica en que, al eliminar la incurvación de un segmento de la columna vertebral, se la desplaza a otro segmento. Por ejemplo, corrigiendo la curvatura de las vértebras lumbares se hunde la nuca, y viceversa. Alargando un músculo posterior cualquiera se provoca el acortamiento de los músculos posteriores en su conjunto, que se comportan como si formaran un solo músculo extendido desde la cabeza hasta la planta de los pies. De ahí la inanidad de un trabajo segmentario que se ocupa del cuerpo como se ocuparía de un objeto industrial formado por piezas separadas. Es absolutamente necesario considerar y tratar el cuerpo como una unidad, tomando en cuenta, no una multitud de síntomas, sino la única causa de sus deformaciones: el acortamiento de toda la musculatura posterior, efecto inevitable de los movimientos cotidianos del cuerpo.