Nuestra Relación con el Absoluto

Nuestra Relación con el Absoluto

En un nivel muy profundo es posible tomar consciencia de un “algo” al que damos el nombre muy general de Absoluto y de Infinito. Estos son dos adjetivos que permiten describir un poco este algo.

Según el trasfondo psicológico y personal, según las referencias ideológicas o religiosas de cada cual, ese “algo” toma diferentes nombres. Unos le llaman Justicia; otros, Conciencia; otros, Amor, entrega de sí, abnegación; otros, Dios, un Dios cuyo rostro varía según las distintas religiones; otros, Verdad, Rectitud, Belleza, etc.

Hemos elegido estos dos adjetivos: Absoluto e Infinito para designar este “algo”, porque son términos muy generales y todos los sistemas ideológicos y religiosos pueden emplearlos. Nos permiten un lenguaje común, refiriéndonos cada uno a la misma realidad percibida en lo profundo de nosotros.

Cuando vivimos conscientemente el propio ser en profundidad, experimentamos que él tiene también una dimensión infinita y exigencias absolutas, Podemos percibirlo de dos maneras:

a) englobado en ese “algo” que ya hemos mencionado
b) en forma neta, como un ” sí – mismo “.

Es Absoluto:
Ese “algo” percibido a nivel profundo puede describirse como Absoluto por varias razones:

1.- Es absoluto porque es exigente. Cuando se ha entrado en comunicación con esta realidad profunda, uno siente que debería serle dócil, sin que por eso se sienta apremiado a hacerlo. Uno se siente libre de aceptarlo o no.

2.- Es absoluto porque es algo que nos sobrepasa. No somos nosotros mismos y – a la vez – somos totalmente nosotros mismos.

3.- Es absoluto porque, en ciertos momentos, uno siente que sería necesario sacrificarse por ese “algo”. Pensemos en los mártires de todas las causas: políticas, religiosas, sociales… Paradójicamente, al sacrificarse, uno se realiza. Se llega a ejecutar actos de los que uno no se hubiera creído capaz.

Es Infinito:
Ese “algo” percibido a nivel profundo puede también describirse como infinito, por varias razones:

1.- Es infinito, o sea, es vasto y dilatado. Es a la vez nosotros mismos y más que nosotros mismos, Nos sentimos envueltos por algo que nos desborda, pero que no es ajeno a nosotros.

2.- Es infinito porque nunca se termina de explorarlo. Es como una realidad sin fondo y sin límites. Al profundizar en él, uno se explora a sí mismo, ampliando interminablemente las fronteras de su conocimiento personal. Uno se siente embarcado en una aventura misteriosa de la que no se vislumbra el final, y se intuye que eso es realmente vivir.

La existencia de esta relación:
Esta relación con el Absoluto profundo no existe conscientemente en todas las personas. Muchas jamás se han sentido atraídas por esa zona profunda y, por lo tanto, no han volcado su atención hacia ella.

Sus modalidades: Algunas personas están en comunicación constante e íntima con este Absoluto y se relacionan con él espontáneamente al actuar. Otras se relacionan con él de vez en cuando, en ciertas circunstancias de crisis, pasando el resto de su vida motivados por sus propios intereses, ideas y deseos.

Otras, en tanto, organizan su vida sin tener el menor conocimiento de esta realidad interior.

Su importancia: La percepción de este Absoluto profundo y la decisión de dejarse orientar por él da un sentido a la vida, se tiene una razón para vivir, una meta que cumplir. A la vez, la ausencia de esta relación produce crisis existenciales que pueden llegar a graves extremos, Podemos citar a Victor Frankl, célebre psiquiatra austriaco:

“Entre quienes se dirigen a nosotros, hay un número creciente de personas que sufre de un sentimiento de vacío interior – vacío existencial – producido por una falta total del significado de su existencia. Si tratamos de examinar brevemente las posibles causas de este problema, diríamos que se debe a la pérdida del instinto y a la pérdida de la tradición.

Al contrario del animal, ningún instinto le dice al hombre lo que tiene que hacer. Y ya no quedan tradiciones que le indiquen el camino. Esta desorientación produce lo que se ha dado en llamar “neurosis de angustia”, siendo más un síntoma a nivel espiritual que psíquico, causado por una ausencia total de sentido de la vida.”

La relación con el Absoluto profundo es vital para el desarrollo personal. Permite desalienarse y no vivir en referencia a los otros o a una ley, sino en referencia a este Absoluto que expresa las exigencias de nuestro ser en vías de desarrollo. Se encuentra así la razón de vivir en sí mismo y al mismo tiempo más allá de sí mismo.

Esta relación permite una superación de lo que somos actualmente, pues este Absoluto en el que participamos tiene profundidades sin fin, haciéndonos sentir impulsados hacia una plenitud de vida y de ser.

El peligro de la ilusión:
Uno puede creer que está en relación con el Absoluto y estar sólo en relación con la idea que uno se ha hecho de él,

Puede uno tomar por Justicia sus propias ideas sobre la justicia. Puede tomar por Dios sus ideas sobre Dios. Puede llamar Amor al concepto que se ha hecho del Amor. Este error es inconsciente. Se cree sinceramente vivir un Absoluto. Cómo saber que uno no está equivocado?

Se está equivocado y presa de una ilusión:
1.- Cuando uno erige sus propias ideas en Absoluto;
2.- Se es rígido en sus teorías;
3.- Se está poco abierto a otras ideas, aunque a veces se las escuche, pero sin la menor
intención de modificar las propias;
4.- Se es poco tolerante, interrumpiendo de modo tajante a los que no piensan como
nosotros.

Estas ideas pueden ser fruto de la educación recibida y tal vez nunca hemos puesto en tela de juicio su valor.

Los espejismos del Absoluto:
Se pueden considerar como Absoluto realidades que no lo son. Estas realidades pueden tener un valor en ellas mismas. Convertirlas en Absoluto es equivocarse y correr el peligro de tener decepciones tarde o temprano. Citemos algunas:

La familia.- los hijos, el cónyuge, los padres, la familia en general, pueden ser vividos como Absoluto.

Grupos e instituciones.- La nación, una iglesia, una comunidad, un partido político, una clase social, una obra de caridad, pueden ser consideradas como Absoluto.

El éxito.- Puede llegar a ser el objetivo de toda una vida, Uno se motiva en función de una carrera, un éxito profesional, una promoción social.

El poder.- Puede llegar a ser la razón de vivir. Ejercer dominio sobre las cosas y sobre los demás puede polarizar la totalidad de las energías humanas.

El dinero.- Puede vivirse como un Absoluto. El objetivo de la vida es acumular una fortuna, un patrimonio, asegurarse el máximo de bienestar y de comodidades.

El placer.- Bajo todas sus formas, puede ser también el fin último de la existencia.

Estas mismas realidades pueden vivirse como valores relativos supeditados al Absoluto.

La búsqueda del Absoluto:
El ser humano tiene una dimensión absoluta e infinita y el hombre busca, entre tanteos y titubeando, este Absoluto que le permita realizarse y ser plenamente él mismo.

Inevitablemente, el primer Absoluto que se tiene es el de los padres. educadores, o jefes. Luego se le relativiza, Esta es una fase dolorosa para los padres y educadores y, a veces también, para el mismo interesado.

Aparece entonces una fase más o menos larga de búsqueda, de andar a tientas. Algunos pueden desembocar en una actitud de hastío al sentir que todo es relativo. Pueden encerrarse en este relativo y trasformarlo en su Absoluto.

Otros absolutizan valores relativos y se entregan a ellos con afán. Otros, por fin, después de amargas decepciones, llegan a un Absoluto que responde a su ansia profunda.

Signo distintivo de la búsqueda del Absoluto:
Se puede saber que uno va en buena dirección en la búsqueda del Absoluto si experimenta paz creciente y cada vez más profunda, El hombre busca la paz y la plenitud, se orienta espontáneamente hacia lo que presiente que puede proporcionarle lo que busca.

El Absoluto nunca se alcanza. Se tiende hacia él. Cuanto más se vive el Absoluto profundo, más dilatado se encuentra uno; se tiene la sensación de vivir más, de sentir más paz. Pero al mismo tiempo se descubren profundidades nuevas y horizontes más vastos. La vida se presenta como una marcha hacia una plenitud de ser y de vivir.

El Absoluto es alguien:
En las religiones, este Absoluto percibido en la profundidad se llama Dios. En todas las religiones se constata que los que se han comprometido en esta relación con Dios, percibido vitalmente en la raíz de su ser, han llegado a una plenitud de vida que les ha merecido ser llamados sabios, místicos o santos. Hay también sabios que, sin nombrar a Dios, se refieren al Absoluto profundo.

En la relación con Dios también existe el peligro de la ilusión. Se puede tomar por Dios la idea que se tiene de Él. Aun cuando sea derivada de una buena fuente, la idea de Dios sigue siendo una idea. Vivir la experiencia de Dios es algo muy distinto que tener ideas sobre Dios.

Repercusiones sobre el desarrollo personal:
El hombre que tiene la experiencia de ser amado por ese Dios que encuentra en lo más profundo de su ser está satisfecho e, incluso, colmado. La consideración de los demás no le es indispensable.

Ese Dios se convierte en un amigo, un guía, un modelo de vida y colma la necesidad de una relación en profundidad. Entrar en la zona profunda es comunicarse con un Dios a quien se ama y de quien uno se siente amado. Escuchar su ser en profundidad es escuchar a Dios y saber su voluntad. Vivir fiel a su ser es igual que vivir fiel a Dios.

Cuál es la religión verdadera?
En la línea de lo que hemos expuesto, desde el punto de vista planteado aquí, creemos poder afirmar lo siguiente: la verdadera religión es aquella cuyo mensaje revela más fielmente el hombre a sí mismo y le permite realizarse siendo fiel a lo mejor de sí mismo.

Antes de considerar el problema de un cambio de referencia ideológica o religiosa, hay que vivir cada vez más en verdad, es decir, en referencia al Absoluto interior tal como se le percibe. Esta fidelidad impulsará hacia un aumento de luz y de verdad, y realizará a la vez el crecimiento del ser.


André Rochais

Traducido y extractado por Sonia Ramírez de
Apuntes Curso PRH.
86 Poitiers
France.

El Paganismo

El Paganismo

Etimológicamente, el paganismo se refiere a las creencias y a los rituales en uso en el campo entre los paisanos – la palabra viene del latín paganus, habitante de un país – y esto en oposición a las creencias y a los rituales que son respetados en las ciudades. Es decir que toda idea de paganismo encierra necesariamente una connotación de paralelo, de no oficial, y aun de contra-corriente. Pues si la moda de las ideas, como de todo lo demás, proviene de la ciudad, la pesadez conservadora reina en el medio rural. Puede ser una estupidez hablar actualmente de neopaganismo, pues siendo éste el fruto de intelectuales evolucionando en un medio urbano, estaría obligatoriamente cortado de sus orígenes. El paganismo no puede ser sino rural; es la suma de toda la memoria de los pueblos, la que se manifiesta en cuentos, recitaciones verbales, refranes y cantos, rituales y costumbres. Esta memoria se remonta muy lejos en el tiempo, a tal punto que resulta difícil fijar una fecha a la aparición de ciertos fenómenos.

Es imposible precisar entre el cristianismo vivido en un territorio por poblaciones diversas que allí se han arraigado y el paganismo anterior, ya mezclado de creencias y rituales heterogéneos. En territorio céltico, por ejemplo, es imposible decir con certeza lo que es céltico y lo que es anterior a los celtas, lo que ya estaba allí cuando ellos llegaron.

Por otra parte, es a nivel del inconsciente que este paganismo se encuentra más vivo en nuestros días. Los gestos realizados, las palabras pronunciadas cotidianamente, las maneras de ser de cada uno, no son el resultado de un razonamiento lógico elaborado sino de una amplificación considerable de elementos, perteneciendo, ya sea a la memoria colectiva, sea a la tradición individual, la que no es sino una especie de memoria ancestral, que se quiera o no, es transmitida directamente por la herencia, la educación y por el ambiente mismo.

Pero se puede igualmente considerar como paganos todos los fenómenos de rechazo del cristianismo que observamos actualmente, es decir, los comportamientos que marcan el retorno a antiguos rituales, expresión de antiguas creencias. Los rituales daban la ocasión a los fieles de exacerbar esta sensibilidad y de alcanzar un estado de mediumnidad donde la persona desencaja literalmente y deviene un loco de Dios. En este aspecto, las religiones del éxtasis, en la línea del chamanismo, están ciertamente encaminadas a regresar.

Ellas existen en estado inconsciente. Si se analizan fenómenos como conciertos de música rock, pop, folclore, u otras, uno se sorprendería de constatar el extraño ritual que
lleva al delirio y al éxtasis. Los fans que se desenfrenan en este género de concierto participan en una ceremonia mágico-religiosa. Comulgan todos en la misma fe y vibran al mismo ritmo elementario. Se sabe que en numerosos casos esta actitud conduce a los participantes a vaciarse de su energía sexual, sea por sublimación, sea por actividad efectiva. Si se considera el fenómeno en frío, no se comprende. Tendría que comprenderse como una tentativa desesperada de recobrar a los dioses perdidos. Ocurre lo mismo para la sexualidad colectiva, que se desarrolla por todas partes en el mundo, y que no es más que la reanudación de las orgías de antaño, orgías sagradas bien entendido, en el curso de las cuales el espíritu se manifestaba a través de la embriaguez carnal. Ahí también se trata de desbloquearse, de poner en común las fuerzas psíquicas,. George Bataille lo había comprendido bien cuando él promocionaba una religión erótica construida sobre el desenfreno de los sentidos. El no hacía más que seguir el pensamiento de Rimbaud. Gozar, para nuestra sociedad, es disfrutar materialmente de todo lo que se puede obtener. Pero a través de la materia, la espiritualidad aparece, se lo quiera o no. Seguro que se sorprenderían mucho los participantes a este género de sesiones si se les dijera que se entregan a un ritual sagrado. Se podría igualmente clasificar como resurgencia pagana los fenómenos a los que se llama perversiones.

Entre ellos el fetichismo es particularmente esclarecedor. Práctica pagana donde la comunión con el otro es facilitada por el contacto de un objeto. A este respecto, el culto de las reliquias es una expresión del paganismo. Alcanzó su apogeo en la Edad Media, pero permanece actualmente bajo formas llamadas aberrantes. Es numerosa la cantidad de personas que practican este género de cosas. Ellas lo hacen inconscientemente porque esto corresponde a una realidad profunda, que es el culto de la Diosa. Esa diosa fue eliminada por el cristianismo. Pudo aflorar a la superficie gracias al culto de la Virgen María. Actualmente reaparece bajo la forma de un culto erótico rendido a la Mujer, y esto no es nuevo, pues el amor cortesano del siglo XII no era diferente. Lo sagrado es femenino. Los travestis, sin saberlo, imitan a los chamanes, los cuales se visten a menudo con ropas femeninas para participar de las dos naturalezas, masculina y femenina. El mito del andrógino primordial ronda por ahí revistiéndose de formas adaptadas al contexto socio-cultural. Se podría también hablar del gusto por lo macabro y por ciertas ceremonias organizadas en los cementerios, como sucede en México, La finalidad es la de integrarse el alma de los muertos, su fuerza, su inteligencia. Nos sumergimos en pleno en el culto de los ancestros, forma arcaica de religión, pero siempre presente a través de las religiones que se proclaman reveladas y superiores.

Tomemos, por ejemplo, la fiesta cristiana de Todos los Santos, es decir, reconocimiento de un lazo entre los vivos y los muertos, comunión total de los espíritus. Al día siguiente, el 2 de noviembre, es la fiesta de los Muertos, el recogimiento de los vivos en memoria de los muertos, particularmente de los fallecidos durante el año. La fiesta de los Muertos está impregnada de tristeza, pero la de Todos los Santos es una fiesta de alegría y buena fortuna. En la práctica ambas jornadas se confunden. En el día de Todos los Santos, la gente lleva flores a la tumba de los muertos de la familia. Los no cristianos también lo hacen. La fiesta ya no es religiosa, se ha vuelto profana: o más bien, escapa a toda clasificación oficial y marca, de una manera que no es susceptible de interrumpir, el culto de los muertos tal como se practicaba en otros tiempos. Se sabe que esta fiesta corresponde a la antigua fiesta celta de Samain, primer día del año, marcada por grandes aglomeraciones, grandes festines y gran embriaguez. En esa fiesta el mundo de los muertos entraba en comunicación con el mundo de los vivos. Y en los países anglosajones, herederos en parte de la mentalidad céltica, está Halloween, el 31 de octubre, fiesta curiosa y a la vez burlesca, donde todos los ritos paganos remontan a la superficie. Allí el cristianismo y el paganismo hacen buenas migas. Y una vez más la fiesta es vivida por todo el mundo, creyentes y no creyentes.

Lo mismo ocurre con Noel, Esta fiesta marcaba el gran cambio sobre el esquema rítmico de las estaciones, La Tierra abandonaba su período negativo de regresión durante el invierno del hemisferio norte. La germinación comenzaba. Desde el punto de vista cristiano, es una fiesta de aniversario del nacimiento del niño Jesús. La fiesta es seguida por los cristianos, pero aún más por los que se dicen no creyentes, quienes la disfrutan con regocijos dignos de las orgías antiguas. Y esto en todas partes. Se sabe que esta fiesta correspondía a la fiesta romana de las Saturnales donde se celebraba la Edad de Oro mítica, el primer estado del mundo, donde gentes y bestias vivían en perfecta armonía, en la paz y la comprensión, de ahí el motivo del buey y el asno en el establo. Y durante ese día se invertían los valores: el amo se transformaba en esclavo y los esclavos pasaban a ser amos. La relación con el niño – dios naciendo miserablemente en un establo es elocuente. Y qué decir de las fiestas de los Locos de la Edad Media, todavía recuperables durante el Carnaval?

El paganismo es también notorio en las grandes asambleas políticas o militares, donde cada cual vibra al unísono en una suerte de comunión inexplicable, Desafío a cualquiera, aun al más antimilitarista, a permanecer insensible frente a un desfile militar. Desafío a cualquiera, aun al más anarquista, a permanecer insensible escuchando los apasionados discursos de un político. Hitler sabía muy bien a qué atenerse a este respecto, y él abusaba de ceremonias de este género, acentuando su carácter pagano. Es de sentirlo por la Humanidad que el procedimiento haya funcionado maravillosamente. Los libre pensadores dicen que las ceremonias religiosas, políticas y militares son histeria colectiva. No se equivocan. Pero el hombre acaso no tiene necesidad de esa histeria colectiva? La prueba es que desde que fue privado de ella en el aspecto religioso, la ha buscado bajo formas aberrantes.

Lo sagrado no está separado de lo cotidiano. Se quiere hacérnoslo creer por medio de una enseñanza donde domina la lógica aristotélica y que conduce a un maniqueismo primario. Los cristianos han marcado el paso porque su sistema filosófico ha sido pedido prestado a Aristóteles. Pero todos los paganismos han afirmado que no había ninguna separación entre lo sagrado y lo profano. Es eso lo que se busca actualmente con el mayor ardor, pero, desdichadamente, las cartas están tan embrolladas que es imposible reconocerlo.

De hecho, el paganismo no ha muerto jamás, porque a partir del momento en que el cristianismo vencedor ha creído eliminarlo, él ha permanecido como un substrato, como un pensamiento paralelo, siempre presto a surgir del inconsciente. El paganismo no es la ausencia de Dios, de lo sagrado, del ritual. Bien al contrario, es a partir de la constatación que lo sagrado está en lo cotidiano, que nace la afirmación solemne de una
transcendencia. Europa es más que nunca pagana cuando busca sus raíces, que no son judeocristianas. La ideología cristiana no ha sofocado los valores antiguos. Los ha rechazado en las tinieblas del inconsciente. Entonces es normal que todos estos valores reaparezcan más fuertes que nunca. Estamos al alba de una nueva civilización y, sin poder predecir lo que ella será, se puede estar seguro que la nueva religión que de ella emanará estará impregnada de todos los elementos paganos que han existido antes de la introducción del cristianismo. Es la ley de los ciclos. Es necesario redescubrir la tradición occidental europea, redescubrir las leyendas autóctonas, los cuentos populares que encierran tantas ideas consideradas caducas, es necesariamente redescubrir una ontología y una exploración del pasado a la medida de las necesidades del hombre actual. Cuántos cuentos populares trasmiten la sabiduría de antaño? Todos, aun los que son expresados en un lenguaje cristiano. El interés actual por la tradición popular oral explica ese retorno y se justifica por la misma razón. Se trata de reencontrar nuestra alma perdida. Pero si Orfeo regresó antes de terminar su búsqueda, guardémonos de hacer como él. No es la nostalgia del pasado la que es factor de progreso; es la visión del porvenir. Toda actitud continuista es ilusoria; no es más que folklore, con todo lo que esto significa de compromiso, Vivir el paganismo no es solamente seguir la corriente, es remontarse a las fuentes.

Jean Markale.

Traducido y extractado por Ester Molina de
Question de
Editions Ritz
París

La Sanación de Recuerdos

La Sanación de Recuerdos

La herida de los viejos recuerdos es profunda y la coraza defensiva que la mente subconsciente ha construido en torno a ella es dura. Nuestras propias palabras no son capaces de romperla para que se abra. La mente profunda está habituada a nuestro parloteo. “Oh, eres tú charlando otra vez!”, nos dice
encerrada obstinadamente dentro de su jaula interior.

Por eso tenemos que encontrar una manera de convencer a esta mente. Yo describiré en términos generales la plegaria que diría en forma más personal si estuviera con ustedes. Léanla completa en silencio, y después busquen una ocasión en la que puedan estar solos, sin ser interrumpidos. Entonces, léanla en voz alta. Al escuchar, hagan cuenta de que las palabras fluyen de mis propios labios, y no de los de ustedes. No piensen en mí como en un ser humano sino como en un canal entrenado para la sanación del alma. Sepan que, si se toman el trabajo de leerla en voz alta, de alguna misteriosa manera Dios me usará y cumplirá en ustedes la sanación que anhelan.

Debo recordarles que Cristo está con nosotros, como Él lo prometió, cuando dos o tres se juntaran en Su Nombre. Nosotros dos estamos en este momento juntos en espíritu en el gran Misterio del Reino Espiritual de Dios, aunque no estemos juntos físicamente. Cristo, por lo tanto, está con nosotros en forma tan real como el aire y como el viento que no podemos ver. Así también el aliento de su Santo Espíritu respira sobre nosotros aunque no lo veamos. Sabiendo que Él está aquí, yo hablaré con Él.

“Señor Jesús, te pido que entres en esta persona que tiene necesidad de ser sanada en las profundidades de la mente. Te pido venir, Señor, como un cuidadoso dueño de casa debería venir a una mansión que ha estado largo tiempo cerrada y abandonada. Abre todas las ventanas y deja entrar el aire fresco de tu Espíritu. Levanta todas las persianas para que la luz del sol de tu amor pueda llenar esta casa del alma.

Donde está la luz del sol no puede haber oscuridad. Por esto me regocijo de que, como la luz de tu amor ahora llena la mansión del alma, toda oscuridad se disipará. Además, en tu nombre yo hablo a esta oscuridad, gentilmente, diciéndole que ella no puede habitar aquí en esta persona a la que Tú has redimido sobre tu Cruz. Mira y ve, oh Señor, si es que quedan algunos feos cuadros sobre las murallas: cuadros de viejas, dolorosas y horripilantes heridas del pasado. Si así fuera, descuélgalos y da a esta casa de la memoria, cuadros de belleza y de alegría. Así, echando fuera toda la fealdad del pasado, haz belleza, Señor, porque está en tu naturaleza el crearla. Transforma las antiguas penas en el poder para consolar a otros
que estén afligidos. Sana las viejas heridas con tu amor redentor y transfórmalas en un amor que sane las heridas de los otros.

Penetra, Señor, a través de todas las habitaciones de esta casa de la memoria. Abre cada puerta cerrada
y mira dentro de cada armario y de cada cajón y ve si queda allí algún objeto sucio y quebrado que ya no es necesario en la vida presente. Si es así, oh Señor, échalo fuera definitivamente. Te doy gracias porque esta es la promesa de las Escrituras: “Tan lejos como el Este está del Oeste, así tan lejos Él ha removido nuestras transgresiones de nosotros” (Salmos, 103, 12). Mira. Señor, cualquier recuerdo que pueda venir desde la mente profunda al meditar estas palabras. y que tu misericordia colme a este, Tu siervo, con el perdón otorgado tanto tiempo atrás sobre el Calvario.

Penetra en la habitación de los niños en esta casa del recuerdo, aún hasta los años de la primera infancia. Aquí también abre las ventanas largo tiempo cerradas y deja entrar el gentil rayo de sol de tu amor. Aquí más que en ninguna parte, Señor, haz que cada cosa sea limpia y hermosa. Toma una escoba de misericordia y barre hacia afuera toda la suciedad que hubiera en el suelo, aun la confusión, el horror y la vergüenza de antiguos recuerdos, tal vez de pecados infantiles, tal vez pecados de los padres, esos padres que deberían haber sido como Dios mismo para el niño y que no lo fueron. Toma un paño limpio, Señor, y sacude todo polvo y quita toda mancha de las paredes y de los muebles. Purifica a este, tu niño, con un hisopo, oh Señor, porque el corazón tiene que ser limpiado. Lávalo para que el alma que fue creada a tu imagen pueda quedar más limpia que la nieve. Mira dentro de los armarios y debajo de los muebles y ve si quedan algunos juguetes rotos y sucios, algunos viejos y manchados harapos de recuerdos que, seguramente, no son necesarios en la vida adulta. Si es así, Señor, tíralos fuera con tu amor redentor para que su peso deje de aplastar el alma.

Sigue a este, tu niño, retrocediendo hasta la hora del nacimiento y sánalo aun de la pena y del temor de nacer en este mundo oscuro. Restaura en el alma aquella brillante remembranza de tu Ser eterno, que no es exactamente un recuerdo, sino un inconsciente anhelo de la radiante eternidad de la cual ha nacido. Y si aun antes del nacimiento el alma fue ensombrecida por los temores o penas de sus padres, entonces yo te ruego que aun esos recuerdos o impresiones puedan ser sanados, de modo que ella sea restaurada según
tu modelo original y quede tan libre y tan limpia como si nada hubiera opacado su brillantez. Así te ruego, Señor, que restablezcas esta alma como Tú la hiciste e incentives y despiertes en ella todos aquellos impulsos e ideas creativas que Tú colocaste en su interior, de modo que cualquiera que haya sido tu propósito para su humano peregrinaje, que ese propósito sea realizado.

Te doy gracias, Señor, sabiendo que esta sanación del alma es tu voluntad y la verdadera causa por la que diste tu vida por nosotros y, por esto, ahora ella ha sido realizada. Por fe, yo coloco el sello sobre ella.

“Él restauró mi alma, Él me dirige por el camino de rectitud en honor a Su Nombre”(Salmos,23:3)

Agnes Sandford

Traducido y extractado por Carmen Bustos de
Agnes Sandford.- The Healing Gifts of the Spirit.- Harper Publishers.- San Francisco, USA

El Servicio a la Humanidad

El Servicio a la Humanidad

Meta de la Fe Bahái

La Fe Bahá’i – la religión más recientemente aparecida en el mundo hace 150 años – trata fervientemente de unir al mundo, llamando a reconocer lo común que compartimos todos los seres humanos: vivimos bajo un solo Dios (aun con diferentes títulos y nombres), todas las religiones enseñan lo trascendental, lo eterno, lo bueno; y hay una sola raza, la raza humana. La Fe Bahá’i destaca la necesidad esencial de eliminar prejuicios raciales, religiosos, sociales y nacionales, que son barreras a la percepción, límites artificiales al entendimiento humano. En busca de esta armonía, trabajan los bahá’is para establecer un nuevo orden mundial para toda la raza humana, persiguiendo – entre otros postulados básicos – la igualdad de derechos y oportunidades para ambos sexos, educación universal, abolición de extremos de riqueza y pobreza.

Quizás lo más trascendente sea el respeto a todas las Manifestaciones de Dios, reconociendo que cada
una de ellas vino a enseñar lo necesario para una época determinada, de acuerdo con el nivel de madurez
de la humanidad en tal período, propiciando así la no separatividad y acercándonos a una verdadera convivencia y solidaridad espiritual entre los pueblos.

Otro aspecto interesante es que no hay demarcación entre religión y vida diaria, así nos encontramos en presencia de una religión que no contiene ritos creados por el hombre. ni un clero profesional. La responsabilidad de la búsqueda de la verdad queda en manos de cada uno de nosotros, y es un ejercicio diario que puede asegurar la congruencia entre nuestros ideales y acciones.

Bahá ulláh, fundador de esta religión mundial, enseña que cada ser humano es como una mina de piedras preciosas que ni siquiera el dueño mismo reconoce, ni menos los demás, y que es de valor inestimable. La finalidad de la vida es desarrollar estas capacidades en beneficio propio y ponerlas en práctica al servicio de la humanidad. Nuestras capacidades necesitan ser desarrolladas y ejercitadas al compartirlas con los demás. Por ejemplo, si no ofrecemos a otros el agua de que disponemos, llegará a estar estancada y perderá sus cualidades. Pero si se comparte con los demás, se puede llenar de nuevo el vaso con más agua cristalina. De igual manera, el proceso de ejercitar una capacidad en beneficio de otros ayuda a desarrollar aún más la habilidad de que disponemos.

Otra analogía recurrente en las enseñanzas bahá’is es la de la relación entre esta vida y la venidera. La vida en este mundo es como la vida de un niño en el vientre de su madre: las facultades morales, intelectuales y espirituales que se desarrollen aquí en un ser humano, con la ayuda de Dios, serán como los miembros y órganos que necesitará el espíritu humano para su progreso en los otros mundos más allá de lo terrenal. El mundo próximo es un mundo radiante de santidad. En este mundo es necesario adquirir específicamente los siguientes atributos divinos: la espiritualidad, la fe, la certeza, el conocimiento y el amor a Dios.

En consecuencia, el modo de vida que se procura cultivar es el que estimula el crecimiento personal. Esto precisa de la adquisición de siete poderes: el conocimiento de Dios, el amor a Dios, la Fe, actos filantrópicos, sacrificio, desprendimiento, y santidad.

Se considera que cada persona tiene aptitudes distintas y vive bajo diferentes condiciones; ella refleja y comprende diferentes facetas del verdadero conocimiento, y es así, como parte de una inmensa diversidad que se aprecia en la humanidad en general, ofrece su belleza única en servicio a la humanidad.

Esta falta de demarcación entre lo cotidiano y lo religioso hace del caminar por la vida un constante ejercicio de la libertad individual, consciente del contexto ineludible del bienestar común.

Para los bahá’is, la oración y la meditación diarias liberan al alma de las pautas condicionadas y la abren a nuevas posibilidades, por lo que constituyen alimentos imprescindibles y obligatorios, unidos con una reflexión diaria sobre las propias fortalezas y debilidades, potenciando así un crecimiento afirmativo continuo. Los centros de adoración, llamados Lugares del Amanecer de Dios, o Casas de Adoración, reflejan esta unificación entre lo espiritual y lo temporal, lo individual y lo global. Estas Casas de Adoración son centros espirituales y eje para diversas instituciones sociales, como universidades, centros de investigación científica, hospitales, orfanatos, bibliotecas, etc., como parte del desarrollo requerido por el nuevo orden mundial.

Podemos observar que la diferencia fundamental está centrada en la libertad de acción individual, aspecto que brota de la concepción del estado evolutivo de la humanidad, ya que la Fe Bahá’i declara que la raza humana está en el umbral de su edad de madurez. Por tanto, cada individuo es capaz de explorar la revelación de Dios y decidir los asuntos de la vida mediante la oración, la reflexión y la consulta con sus congéneres.

En Chile, los integrantes de esta comunidad espiritual, impulsados a poner en práctica las enseñanzas de Bahá’u’lláh, realizan variadas actividades, tanto en forma individual como institucional, en su camino de compartir la transformación personal e interpersonal con todos los niveles de la sociedad.

En el campo de la educación encontramos en Santiago el Colegio Núr, que entrega educación completa, privilegiando la transformación de sus alumnos con el desarrollo de nuevas capacidades que pueden aplicar en sus vidas y en la comunidad. A nivel universitario, encontramos a un grupo de profesionales bahá’is que contribuyen activamente en la Universidad Bolivariana, la que pretende constituirse en una comunidad en continua e intensa búsqueda por llegar a ser un centro de irradiación espiritual, intelectual y cultural profunda, mediante aproximaciones pluralistas y ecuménicas. Esta Universidad manifiesta un compromiso muy definido en los grandes temas de la ecología y el medio ambiente, de la pobreza y de la pérdida del sentido de la vida. En la IX Región se encuentran dos escuelas rurales donde se respeta fundamentalmente la presencia de la cultura mapuche, conjuntamente con niveles de excelencia en la educación. Además se cuenta con la única emisora bilingüe de Chile mapudungun-castellano, que es dedicada al servicio del pueblo mapuche ofreciendo programas culturales, educativos y de salud.

En otras regiones se realizan cursos de capacitación, foros, proyectos ecológicos, en pro de una mejor calidad de vida para niños y mujeres, Por ejemplo, en Arica se ha tratado de estimular actividades positivas frente a la vida estudiantil, a menudo sumergida en un ambiente de conductas agresivas en una ciudad que figura entre los primeros lugares nacionales por su incidencia en la drogadicción.

En Antofagasta y La Serena se han realizado programas en beneficio de la igualdad de derechos y oportunidades para la mujer. En Viña del Mar se han elaborado y trabajado intensamente programas escolares para la Paz, con iniciativas constantes de integración y acción comunitaria.

Consagraos a la promoción del bienestar y la tranquilidad de los hijos de los hombres. Estas palabras de Bahá’u’lláh sirven de inspiración para la vida cotidiana de todos los bahá’is que, poco a poco, van transformando – al estilo de los alquimistas – un carácter de plomo en uno de oro. Este trabajo de hormiga está sustentado en la observación básica de que la humanidad necesita de hechos, no sólo discursos. El ser humano necesita vivir el sentido de la vida, siendo coherente con sus creencias y palabras,

Además de las actividades externas, los bahá’is también celebran actividades internas para fortalecer la vida espiritual. La fe ciega no es suficiente, requiere una convicción fundamental que se manifiesta a través de acciones congruentes. En la Sede Nacional, las puertas hacia el conocimiento están abiertas de par en par.

Janet B. Alexander

Más Información:
Sede Nacional: Manuel de Salas 356, Ñuñoa,
teléfono 269 2005.
www.bahai.cl
aenchile@chilesat.net
http//bci.org/nsachile/index.html

El Movimiento Rosa-Cruz

El Movimiento Rosa-Cruz

MovimientoRosa-CruzPasaron cosas extrañas al comienzo del siglo XVII. Algunas son conocidas, tan conocidas que puede ser que cieguen la vista: Kepler descubre las leyes del movimiento de los planetas; Galileo ve por primera vez los satélites de Júpiter y las montañas de la Luna, funda la dinámica midiendo la caída de los cuerpos; Descartes percibe como en una visión los principios del método científico y de la física teórica. Tantos advenimientos extraordinarios en tan poco tiempo! Para encontrar una tal explosión de proezas intelectuales, habría que remontarse al tiempo de Tales de Mileto, al nacimiento de la ciencia griega.

Sin embargo, desde hace algunos años, los eruditos sumergidos en los vestigios del siglo XVII, esa época que dio a luz la racionalidad moderna, exhuman un paisaje bien diferente que el de la clara razón. Hombres todavía impregnados de magia salen de la sombra: los neoplatónicos, los hermetistas. Giordano Bruno que fue quemado sobre su hoguera romana el primer año de ese siglo por haber enseñado la prioridad de la religión egipcia y la infinita pluralidad de los mundos.

El tema de la Rosa-Cruz aparece con todas sus letras por la primera vez en dos breves panfletos anónimos publicados en Cassel en 1614 y 1615. Estos dos textos excitaron en el acto la imaginación europea.

Ellos se presentaban en efecto como el manifiesto de una sociedad de sabios trabajando desde largo tiempo en secreto conforme a los principios recibidos de un sabio hasta entonces desconocido, el Hermano C. R., o Christian Rosenkreutz, o Rosa-Cruz. La vida que se le suponía a este sabio, elaborada según el modelo de grandes sabios de la antigüedad, como Pitágoras o Tales de Mileto, incluía el inevitable viaje hacia los maestros inspirados del Oriente: Arabes de Jerusalem, de Fez, y los Africanos. Con ellos había aprendido matemáticas, física, magia. Se leía en la segunda página de la Fama (el primero de estos panfletos):

Cada año, los Arabes y los Africanos se reunen para interrogarse sobre las diferentes artes, para saber si han sido realizados mejores descubrimientos y si la experiencia ha refutado las hipótesis .

He aquí entonces, en 1615, expuesto claramente el principio de la ciencia experimental moderna. Los Hermanos de la Rosa-Cruz, sin descubrirse, invitaban a todos los sabios de Europa a ponerse en comunicación con ellos para (como se dice ahora) construir el mundo de mañana. Pero, ponerse en comunicación cómo? Ellos no lo decían.

Hasta aquí los eruditos han repetido en todos sus libros que los dos manifiestos La Fama y La Confessio revelando al mundo la existencia de los Hermanos de la Rosa-Cruz eran en realidad la obra de un cierto Johann Valentín Andreae, autor confesado de una tercera publicación aparecida en 1616 (un año después del segundo escrito rosacruciano), titulado Las Bodas Químicas de Christian Rosenkreutz.

La vida de Andreae nos es conocida por su autobiografía, donde é1 describe las Bodas Químicas como una farsa sin importancia, un ludibrium. Una farsa, entonces, inspirada por los Manifiestos. Comparando los datos y la identidad del héroe podía pensarse que el autor era el mismo, y si Las Bodas Químicas se confesaban como una parodia, era por una habilidad suplementaria de Andreae. El se desligaba de los Manifiestos por la burla, por lo tanto, no era el autor, y los misteriosos e hipotéticos Hermanos Rosa-cruz adquirían una posible realidad. Pero aun si Andreae fuese el autor de los Manifiestos, é1 no habría inventado a los Rosacruces, pues la orden de la Rosa-Cruz estaba ya inscrita bajo otro nombre – Confederación de la Milicia Evangélica – en un libro publicado en 1604 por un tal Simón Studion llamado La Naometría , y en 1604 Andreae no tenía más que dieciocho años.

La Naometría era una especie de profecía apocalíptica bastante oscura, anunciando en lenguaje simbólico el triunfo de una Liga de príncipes reformados de la Europa del Norte bajo la conducción del rey
de Francia, Enrique IV, quien fue asesinado seis años después . Lo curioso es que aparece allí un diseño representando una cruz con una rosa en su centro, y que la simbología utilizada es una numerología basada sobre las proporciones del Templo de Salomón. Estos dos hechos nos han llegado a ser familiares a través de la simbología masónica.

Henos aquí entonces remontados a 1604. Se podría retroceder más lejos con relativa certidumbre en busca de los orígenes de la Rosa-Cruz? Sí. El Manifiesto de 1615 (La Confessio) va acompañado de una especie de apéndice titulado: Breve consideración de la Filosofía más secreta . De qué filosofía más secreta se trata? Por una parte, es la misma de los Manifiestos, por otra, una gran parte de este texto es tomada palabra por palabra de un libro del famoso astrónomo, matemático y ocultista inglés, John Dee,
la Monas Hieroglífica publicado en 1564.

John Dee, el más eminente sabio inglés de ese siglo, no era sólo un sabio y un ocultista versado en todas las artes secretas: cábala, astrología, alquimia, etc., sino que además desempeñaba un rol político importante en las intrigas que trataban de arrancar la Bohemia del Imperio austríaco. En 1583 estaba en Praga iniciando a Rodolfo II en sus artes secretas y enseñando una doctrina a la vez mística, científica y política. Viajó largo tiempo por Europa central, haciendo contacto con todos los intelectos esclarecidos. Se puede considerar que el movimiento que sostiene las tres publicaciones rosicrucianas mencionadas, en último análisis ha salido de John Dee. Ahora, saber si Dee aportó sus propias ideas o si las encontró en esa Praga frecuentada desde siempre por los espectros, donde existen corrientes subterráneas todavía por descubrir en siglos futuros, sería motivo de investigaciones posteriores. Un solo hecho es absolutamente seguro: el espíritu de la Rosa-Cruz estaba ya vivo en Inglaterra y Europa central a mitad del siglo XVI.

La Rosa-Cruz hizo su aparición en Francia en 1623, en diversos libros que la denuncian como maleficio diabólico. Según el jesuita Garasse, quien publicó ese año su Doctrina curiosa de los nobles espíritus de este tiempo, los rosicrucianos han hecho pacto con el diablo y es preciso combatirlos por la tortura, la horca, la hoguera. Otro francés, Gabriel Naudé les atribuye al contrario los recientes progresos de la ciencia en dos libros aparecidos en 1623 y 1625.

Sucede que cuando la fiebre rosicruciana estaba en su apogeo en Alemania y en Bohemia, el joven Descartes recorría esos países como soldado del príncipe Mauricio de Nassau. Se dice que su iluminación- de donde salió el Cogito ergo Sum – tuvo lugar en la noche del 9 al 10 de noviembre de 1619, en Neubourg , sobre el Danubio. En junio de 1620 se encontró en Ulm con el matemático y ocultista Johann Faulhaber, autor en 1615 de un libro abiertamente dedicado a los Hermanos de la Rosa-Cruz. Descartes regresó a París en el momento mismo en que los Rosa-Cruz se manifestaban por la primera vez en 1623.

De ahí la pregunta tantas veces formulada: fue Descartes uno de los Hermanos de la Rosa-Cruz.? El fue acusado de ello desde su retorno, y es posible que haya estado en peligro. Refutó esta acusación con un silogismo incomparable: Los Rosa-Cruz son invisibles, nadie jamás los ha encontrado. Yo estoy aquí. Entonces… No se le preguntó si la invisibilidad de los Hermanos no significaba una adhesión clandestina,
y para é1 todo quedó así. No se sabrá entonces jamás la verdad, salvo exhumación de algún libro mágico,
lo que no está excluido.

Con Descartes, vemos por la primera vez al secreto rosicruciano cruzar el camino de la más alta ciencia. Cinco años más tarde, los trágicos sucesos de la Europa central dispersan hacia Inglaterra refugiados de Polonia, Bohemia y del Palatinado. Entre ellos, hay sabios que fundan una escuela de la que se hace mención en documentos privados (publicados más tarde) donde se hallan las primeras alusiones a un Colegio invisible . En una carta fechada en octubre de 1646, el joven Roberto Boyle pide a su anciano preceptor que le envíe libros que os harán ser bienvenido en nuestro Colegio invisible . Recordemos que Boyle descubrirá bien pronto el mecanismo de la combustión, que será el primero que distinguirá mezcla
y combinación . En síntesis, es uno de los fundadores de la ciencia moderna. En l647, é1 escribe todavía: Las piedras angulares del Colegio invisible me honran siempre con su compañía . Estas piedras angulares, dice él, son hombres de espíritu tan competente y penetrante que la escuela filosófica no es más que el dominio inferior de su conocimiento. En el siglo XVII, filosofía significaba ciencia.

Qué era aquello de lo que un hombre como Boyle podía hablar así con toda sinceridad, puesto que se trataba de cartas privadas? Los eruditos ingleses, de los que se reconoce la tenacidad, jamás han logrado saberlo.

En 1648, John Wilkins, capellán del Elector Palatino y uno de los fundadores de la Royal Society, describe en su Mathemathical Magick una lámpara para el uso subterráneo. Agrega que una tal lámpara se dice que puede ser vista en el sepulcro de Francisco Rosacruz y que ella es, además, descrita en la Confessio de esta Fraternidad . Hay raros errores en esa frase: no es ,Francisco sino Christian, no es en la Confessio sino en la Fama que es descrita la 1ámpara. Es posible que Francisco sea una interpretación errónea de Fra (subentendido Frater) pero el otro error? Se tiene la impresión que Wilkins repite sin recordar exactamente algo que ha escuchado . Escuchado dónde?

Así como un río subterráneo que aflora a veces, el secreto de la Rosa-Cruz se deja entrever (o es una ilusión?) al origen de la revolución espiritual de donde ha salido la humanidad moderna . Después de la fundación de la Royal Society, desapareció definitivamente como si su tarea estuviera cumplida. Lo está? Es la francmasonería en sí misma una engañosa resurgencia, como el signo de un secreto perdido? Estas preguntas, y muchas otras, continúan pendientes.

Aimé Michel

Traducido y extractado por Carmen Bustos de
Question de, N 24
Editions Retz
Paris.

A Propósito del Quinto Evangelio

A Propósito del Quinto Evangelio

Existe un quinto Evangelio, El Evangelio según Tomás, descubierto en Nag Hammadi (Alto Egipto) en 1945, y traducido del copto por primera vez en 1959. Según la opinión de los expertos de la Escuela Bíblica de Jerusalem, este texto sorprendente es más antiguo que los Sinópticos. Así el Evangelio según Tomás nos trasmite, posiblemente, las palabras exactas pronunciadas por Jesús y al mismo tiempo cuestiona una gran parte de las bases del cristianismo. El nos revela un Maestro espiritual en todos los aspectos semejante a los del Asia tradicional; desborda las fuentes del esoterismo cristiano, y puede incluso incentivar una renovación de la espiritualidad occidental.

El manuscrito, junto con otros textos encontrados con él, se encuentra en el Museo de El Cairo. Y aunque las primeras traducciones datan de 1959, es notoria una verdadera conjuración de silencio en torno a este descubrimiento sin precedentes, que remece las bases mismas del cristianismo tal como nos ha sido transmitido. El comienzo de este Evangelio es el siguiente: He aquí las palabras secretas que Jesús el Viviente ha dicho y que ha transcrito Didyme Judas-Tomás … . Se puede suponer que Jesús, sintiéndose amenazado a la vez por los fariseos y por los romanos, ha dictado lo esencial de su mensaje al discípulo susceptible de preservarlo. Estamos en presencia de un texto que fue enterrado casi tan pronto como fue divulgado, y que ha permanecido al abrigo de toda manipulación. No se encuentra allí ninguna de esas amplificaciones propias de los Sinópticos, las cuales son el resultado de las sucesivas redacciones. Las versiones que tenemos son de tercera o cuarta mano. Pablo las ha modificado con su influencia, principalmente Marcos.

La conjuración de silencio se explica en la medida en que la Iglesia ha rechazado desde hace largo tiempo toda noción de esoterismo. Resulta cómodo, y además abusivo, amalgamar la gnose de Tomás en tanto que conocimiento iniciático con los gnosticismos aberrantes de los primeros siglos. Jesús ha dicho: Vosotros habéis ocultado las llaves del Conocimiento; no solamente no habéis entrado, sino que habéis impedido entrar a los otros. Y lo mismo: El perro en el pesebre no come ni deja comer a los bueyes. Y todavía: Yo digo mis misterios sólo a los que son dignos de ellos .

El pueblo de Israel, sobre todo al origen, era un pueblo combatiente, que iba a conquistar la Tierra Prometida, Tenía antes que nada necesidad de soldados; cada cual sabía que la mujer, reposo del guerrero, era peligrosa en la economía de los medios de conquista. Por intermedio de Moisés, a Israel se le dio leyes donde la mujer y la naturaleza son juzgadas malas. Moisés recibió esas leyes sobre el monte Sinaí, sin que el pueblo pudiese verlo. El pueblo, impedido de tener un contacto directo con Jahvé, también lo está de vivir una aventura espiritual personal: la intimidad con Dios le está prácticamente prohibida. La sola aventura permitida es colectiva: la guerra.

Es posible, por lo tanto, interpretar los Salmos en un sentido simbólico de guerra interior, como se hace con la guerra santa islámica o con la de Arjuna en el Bhagavad-Gita. Esto no impide que Israel haya querido inscribirse en el devenir histórico, en el espacio-tiempo. Escogiéndose un guía todopoderoso inspirado por el Dios de los Ejércitos, ha optado por una transformación exterior. Este instinto guerrero proviene de una sociedad patriarcal. El huérfano Moisés se ha fabricado un Padre tanto más autoritario cuanto su ausencia haya sido más duramente vivida. El culto rendido al Padre lo ha hecho condenar y maldecir en conjunto a la mujer, la mala madre, y la naturaleza, ambas asimiladas a la muerte. Esto se encuentra hasta en Freud. Moisés ha confundido la sexualidad y el pecado; de allí el cuidado obsesivo por las purificaciones rituales y las expiaciones. La agresividad de Israel combatiente viene del renunciamiento sexual, del autocastigo ligado a la noción de pecado. La diosa Madre ha sido proscrita; la unidad del cielo y de la tierra, rota. El dualismo carne-espíritu, instinto-razón había nacido. Nosotros vemos hoy día las consecuencias catastróficas de esa falocracia… En el cristianismo, el culto de la Virgen María ha podido temperar los rigores de la Ley, pero no ha podido asumir la sexualidad. Para el judío como para el cristiano, separados de la naturaleza, ha llegado a ser imposible integrarse a un tiempo cíclico, descubrir una armonía universal. No solamente el hombre no existe más que colectivamente, sino que su meta no es sino transformar esta naturaleza enemiga; Marx está al final del camino.

Pablo no ha hecho más que suceder a Moisés en una perspectiva cristiana. Con esto, Pablo no ha hecho sino acentuar el proceso yang en occidente. Ha continuado un trabajo ya bien avanzado, subestimando el elemento femenino, yin, mucho más próximo que el masculino, yang, a los ciclos naturales. Pablo ha insistido sobre la Ley representada por el Padre: autoridad, severidad, condenación. Es el Padre, no Jesús, quien ha matado al hombre viejo según Pablo. En sus Epístolas, la mujer lleva el peso del pecado original. La carne está identificada al mal. No habla de la mar sino para mencionar sus naufragios; de la noche sólo para subrayar el aspecto negativo; no hace ninguna mención a la madre de Jesús… Comparemos con el Evangelio de Tomás, donde Jesús otorga su verdadero lugar a la mujer, rehabilita a la Madre divina: El reino del Padre es semejante a una mujer…

Todas las tradiciones comparten la noción de un fin de ciclo, y nosotros estamos efectivamente al fin de un ciclo. Pero la noción misma de ciclo está ligada al mundo manifestado, ella es extraña a lo esencial, que es la vida interior, la única que interesaba a Jesús. Lo que se nos pide es regresar al origen de antes de los tiempos. Los judíos, y los discípulos de Jesús por consiguiente, esperaban un Mesías, y Jesús no presentaba las características requeridas. El Mesías debía aparecer en las nubes del cielo al son de trompetas, en una especie de zafarrancho cósmico… 0 si no, a los ojos de un no iniciado, nada distingue a un iniciado de uno que no lo es. A todo lo largo de la vida de Jesús, constatamos que los discípulos no lo comprenden. Ellos se habían forjado un personaje en función de las profecías; viven sobre prejuicios, sobre proyecciones… En realidad, esta espera mesiánica no era más que una prodigiosa utopía; esta fuga en la ensoñación tenía por finalidad descargar al alma colectiva de su culpabilidad.

Se dice que todo Mensajero tiene dos nombres, uno humano y otro divino. Pero si hablo de Jesús y no de Cristo es porque Cristo es un término judío y paulino a la vez, designando al Ungido del Señor. Pertenece entonces a la perspectiva mesiánica. El Mesías debía nacer de la raza de David y recibir la unción. Se ha hecho nacer a Jesús en Belén porque Belén era un territorio de Judá, por lo tanto, de la tribu de David, mientras los expertos nos dicen ahora que Jesús no ha podido nacer en Belén, según la fecha del censo de César. Se quiere entonces hacerlo nacer en Nazaret, pero se tropieza con otra dificultad, pues Nazaret no figura en ningún mapa antiguo.

En relación a los milagros, existía desde hacía largo tiempo relatos de milagros; es a ellos que han recurrido los evangelistas, agregando la imaginación oriental, para elaborar sus mitos. La Resurrección me parece como un fenómeno explicable, pero perteneciendo, como todo fenómeno, al orden de la manifestación, y entonces secundario desde el punto de vista esotérico. Jesús ha dicho: Por las cosas
que os he dicho, no sabéis quién soy?. El atrae la atención sobre su palabra, no sobre el aspecto maravilloso de los milagros. Se ha querido hacer de él un fakir, siendo que él rehusaba todo medio de acción física. Todos los sabios han sido investidos de poderes, aun si han renunciado a ellos, y él probablemente los tenía. Si había salido del medio esenio, como algunos lo pretenden, se sabe por los textos del Corán que los esenios eran sanadores. Jesús bien ha podido ser un terapeuta.

Una reflexión prolongada y atenta de las ciento catorce logia (frases) de Jesús revela un pensamiento en sorprendente correspondencia con las grandes enseñanzas orientales. Por ejemplo, con la Bhagavad-Gita y los Upanishad, la poesía mística de los sufíes, los aforismos del Tch’an, los koan del Zen. He podido establecer aproximaciones entre tales palabras de Jesús con las de Buda, Lao-Tse, Lin-tsi, Hui-neng, Gaudapada. Pero es del Tao, en tanto que vía del justo medio, que esta enseñanza está menos alejada. Estas aproximaciones se refieren al espíritu de la infancia y de la pobreza, la no violencia y el desapego,
las ilusiones de la mente, la abolición del ego, la necesidad de vivir hic et nunc, la conciliación de los contrarios, la androgenia primordial, el vacío metafísico, el Padre en tanto que aspecto increado – el Brahman sin segundo – y el Hijo en tanto que realidad manifestada – el Atman.

No se trata de imaginar un viaje de Jesús a la India o el Tibet. Pero comparado con las enseñanzas iniciáticas del Asia, este mensaje se revela en sus dimensiones de universalidad, permitiendo al Oriente y al Occidente hablar el mismo lenguaje.

El Evangelio según Tomás obliga a una revisión completa de los dogmas de la Iglesia. La pregunta que podría plantearse es: qué va a quedar del edificio? Es preciso esperar revisiones penosas y desgarrantes, Es el precio a pagar por encontrar la verdad original y obtener la liberación. Quedan bien pocas palabras auténticas de Jesús en los Evangelios canónicos. La eliminación del esoterismo desde el comienzo condena hoy día a la Iglesia, ya sea a replegarse en posiciones históricas y tranquilizantes de menos en menos tolerables, o a vaciarse a lo social. No podría comprender nada de este esoterismo sin retornar al comienzo, en la indispensable metanoia de todo su ser, para regresar a la fuente burbujeante que Jesús ha mesurado. Y es ese retorno el que causa miedo. Es renunciar a toda seguridad. Jesús ha dicho: Cuando ellos hayan rechazado su vino, entonces ellos cambiarán de mentalidad. Yo pienso que el Evangelio según Tomás no encontrará eco sino en aquellos que han comenzado su propio cuestionamiento y están dispuestos al sacrificio total del yo. No podemos comprender y vivir el mensaje de Jesús si no nos liberamos de las fuerzas paralizantes de nuestro inconsciente impregnado de legalismo judío y de dogmatismo cristiano. Este trabajo sólo podrá hacerse a lo largo de varias generaciones.

Algunos, refiriéndose a la ley según la cual todo fin de ciclo se reúne con el comienzo, podrían pensar que
el descubrimiento de este quinto Evangelio, que en efecto es el primero, constituye una prueba más del fin del ciclo cristiano. Para mí, eso significaría más bien el renacimiento de la espiritualidad occidental. Este descubrimiento es una oportunidad ofrecida al hombre de nuestro tiempo, justo en el momento en que las Iglesias ya no pueden responder a los interrogantes esenciales. A enfermedad mortal, remedio radical. En tanto que el judeocristianismo muere ante nuestros ojos, reducido a un epifenómeno de civilización, el Evangelio según Tomás inagura un nuevo ciclo, abre la vía de la realización a los hombres del tercer milenio.

Emilio Gillabert

Traducido y extractado por Pablo Véliz de
Question de, N 24
Editions Retz.
París