Se trata de alcanzar la libertad, la espontaneidad, es decir, dejar caer el fardo de la existencia. Cómo los esfuerzos por alcanzar resultados podrán conducirte más allá del ego, más allá de la dualidad, más allá del temor? Si haces esfuerzos por obtener resultados, permaneces en la limitación, en la causalidad, en la dualidad: esfuerzo que resulta, esfuerzo que no resulta; resultado que viene, resultado que no viene.

Qué es lo que se te pide? Unicamente, escapar a una ilusión, disolver una irrealidad: la fabricación de un segundo mundo a través de conceptos mentales. Es el único esfuerzo absolutamente puro y que puede conducirte derecho a la liberación. Todos los otros esfuerzos no pueden ser más que preparatorios, porque ellos hacen todavía intervenir una cierta tensión hacia el Fin a alcanzar o el Resultado a obtener.

Qué es lo que haces? Suprimes lo que, de todas maneras, no existe: este segundo mundo que no cesas de. crear artificialmente. Es el esfuerzo justo que está siempre a tu disposición. Eres tú quien lo hará o tú quien no lo hará. Nadie puede hacerlo en lugar tuyo. Quieres continuar afirmando de la mañana a la noche un mundo ilusorio e irreal, y exigir en seguida que el mundo real se conforme a él? O abandonarás esa pretensión, de la que comprendes la nadidad, y volverás al mundo real?

Es a este gesto interior, a esta actitud tan simple, que los otros aspectos de las enseñanzas pueden ayudarte. Ellos toman su sentido y su valor en relación a este gesto. Mientras tú no hayas reconocido y admitido esto, las más bellas meditaciones no darán resultados. Al cabo de cinco, diez años,
te verás obligado a reconocer: Yo no veo que haya cambiado realmente mi existencia. 0 si tú pataleas sin cambiar de lugar, al cabo de diez años podrás decir. No veo que algo haya cambiado en el paisaje alrededor mío.

Qué es lo que hay aquí ahora? Una cierta fatiga. Bien, sin un segundo pensamiento. Una cierta emoción penosa. Reconoce la emoción en tanto que emoción, sin un segundo pensamiento. Eso es todo. En cuanto a saber si tu vida profesional está comprometida, si habrá o no problemas en la jornada que viene, todo esto no tiene ninguna realidad, es únicamente fruto de tu pensamiento: pensar en lugar de ver.