Aparece, no obstante, en ciertos momentos como una intuición de que algo en nosotros es posible: una libertad interior, una armoniosa unidad y la participación en la vida de un mundo mejor. Influencias que nos parecen a, veces venir de lejos nos tocan hasta en nuestra vida ordinaria y reavivan esta intuición; como ocurre con ciertos mitos, ciertas formas de arte, las tradiciones y las religiones. En efecto, estas influencias nos aportan un momento de apertura interior, una oportunidad de despertar y, si estamos atentos, podemos reconocer que algo en nosotros responde a ello: es un sentimiento religioso o un sentimiento espiritual interior que sentimos que nos eleva. Así pueden desarrollarse en algunos de nosotros una sensibilidad y una atracción casi magnética por todo lo que puede orientarnos en ese sentido. Más y más claramente, la pregunta se nos plantea: no será posible dar a nuestra vida una calidad diferente a la ordinaria?, Esta calidad que se vislumbra en esos momentos de despertar?

Escrituras y libros nos lo dicen. Ellos hablan de una vida interior posible al hombre, y de una transformación que tiene por meta una realización cuyo nombre varía según las vías que se sigan. Ellos hablan de cuerpos superiores que tienen su vida, sus facultades propias y su devenir. Hablan del yo real y de su evolución, de su superación. Todo estaría en esos libros, si fuéramos capaces de entenderlos.

Pero toda esa sabiduría acumulada, esas experiencias y las conclusiones derivadas de ellas, son las de otras personas; eso hace que permanezcan para nosotros como teoría. Puede ser que nosotros lo creamos en la medida en que esto no contradiga nuestra experiencia ni las ideas ya recibidas. En realidad, las conclusiones de otros no pueden verdaderamente convencernos en tanto que no lo hayamos probado por nosotros mismos. Los libros pueden ayudarnos a dirigir nuestra experiencia: pero nunca estaremos seguros sino de lo que hayamos verificado y vivido. A la pregunta de una evolución posible, una respuesta en la que tengamos fe sólo puede venirnos de una experiencia vivida personalmente. Sin duda, al comienzo, no tenemos gran cosa que nos impulse a una tentativa en ese sentido, la vida exterior nos absorbe enteramente y todo lo que demande esta experiencia debe ser intentado dentro de ella. Por lo tanto, si queremos saber, el solo medio es de intentarlo con lo que tenemos. Desde dónde partimos?